Esto lo digo como concesión, no como mandato.
Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.
Eso les digo a modo de concesión, no como un mandato.
Lo que les digo es a modo de consejo, no estoy dando órdenes.
Pero esto digo como concesión, no como mandato:
Pero esto digo por permisión, no por mandamiento.
Por supuesto, les estoy dando un consejo, no una orden.
Respecto de los que ya están casados hay un precepto, no mío, sino del Señor: que la mujer no se separe del marido
A los demás, digo yo, no el Señor: si un hermano tiene una mujer pagana y ella consiente en vivir con él, no se divorcie.
Con respecto a los solteros, no tengo precepto alguno del Señor, sino que doy mi parecer como digno de fe que soy, por la misericordia del Señor.
Sin embargo, será más feliz si se queda así, según mi parecer; y creo que también yo tengo Espíritu de Dios.
Lo que estoy hablando, no lo hablo según el Señor, sino como un insensato, puesto que hablamos de jactancia.
No es una orden, sino que os hablo del interés de los otros para poner a prueba la autenticidad de vuestro amor.