¿No tienen conocimiento todos los obradores de iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comieran pan, y a Jehová no invocan?
Salmos 94:5 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, y a tu heredad afligen. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, Y a tu heredad afligen. Biblia Nueva Traducción Viviente Aplastan a tu pueblo, Señor; lastiman a los que llamas tuyos. Biblia Católica (Latinoamericana) Señor, aplastan a tu pueblo, oprimen a tu familia. La Biblia Textual 3a Edicion A tu pueblo quebrantan, oh YHVH, Y oprimen a tu heredad; Biblia Serafín de Ausejo 1975 A tu pueblo, Señor, están pisando, humillando tu heredad. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Aplastan y afligen a tu pueblo elegido: |
¿No tienen conocimiento todos los obradores de iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comieran pan, y a Jehová no invocan?
Pero por causa de ti nos matan cada día; somos contados como ovejas para el matadero.
no sea que desgarren mi alma como león, despedazándola, sin que haya quien libre.
Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.
¿Qué pensáis vosotros que majáis a mi pueblo, y moléis la cara de los pobres? Dice el Señor Jehová de los ejércitos.
Y ahora ¿qué tengo yo aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado sin haber un por qué? Y los que de él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día.
Mas tus ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar la sangre inocente, y para opresión, y para hacer agravio.
Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi heredad, porque os llenasteis como becerra sobre la hierba, y mugís como toros.
Me devoró, me desmenuzó Nabucodonosor, rey de Babilonia; me dejó como un vaso vacío, me tragó como dragón, llenó su vientre de mis delicadezas, y me echó fuera.
Despreciaron en ti al padre y a la madre; al extranjero trataron con violencia en medio de ti; y despojaron en ti al huérfano y a la viuda.
Y daré potestad a mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.
Y vi a la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé maravillado con gran asombro.