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Salmos 94:5 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, y a tu heredad afligen.

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Biblia Reina Valera 1960

A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, Y a tu heredad afligen.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Aplastan a tu pueblo, Señor; lastiman a los que llamas tuyos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Señor, aplastan a tu pueblo, oprimen a tu familia.

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La Biblia Textual 3a Edicion

A tu pueblo quebrantan, oh YHVH, Y oprimen a tu heredad;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

A tu pueblo, Señor, están pisando, humillando tu heredad.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Aplastan y afligen a tu pueblo elegido:

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Salmos 94:5
20 Referencias Cruzadas  

¿No tienen conocimiento todos los obradores de iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comieran pan, y a Jehová no invocan?


Pero por causa de ti nos matan cada día; somos contados como ovejas para el matadero.


no sea que desgarren mi alma como león, despedazándola, sin que haya quien libre.


Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.


Porque han devorado a Jacob, y han asolado su morada.


¿Qué pensáis vosotros que majáis a mi pueblo, y moléis la cara de los pobres? Dice el Señor Jehová de los ejércitos.


Y ahora ¿qué tengo yo aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado sin haber un por qué? Y los que de él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día.


Mas tus ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar la sangre inocente, y para opresión, y para hacer agravio.


Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi heredad, porque os llenasteis como becerra sobre la hierba, y mugís como toros.


Me devoró, me desmenuzó Nabucodonosor, rey de Babilonia; me dejó como un vaso vacío, me tragó como dragón, llenó su vientre de mis delicadezas, y me echó fuera.


trastornar al hombre en su causa, el Señor no lo aprueba.


Despreciaron en ti al padre y a la madre; al extranjero trataron con violencia en medio de ti; y despojaron en ti al huérfano y a la viuda.


Y daré potestad a mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.


Y vi a la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé maravillado con gran asombro.