Fuera de esto, derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta llenar a Jerusalén de un extremo a otro: además de su pecado con que hizo pecar a Judá, para que hiciese lo malo ante los ojos de Jehová.
Salmos 10:8 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Se sienta al acecho en las aldeas; en los escondrijos mata al inocente; sus ojos están acechando al pobre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Se sienta en acecho cerca de las aldeas; En escondrijos mata al inocente. Sus ojos están acechando al desvalido; Biblia Nueva Traducción Viviente Se esconden en emboscada en las aldeas, a la espera para matar a gente inocente; siempre buscan víctimas indefensas. Biblia Católica (Latinoamericana) Se pone al acecho en el cañaveral, a escondidas mata al inocente;' La Biblia Textual 3a Edicion Se sienta al acecho, cerca de las aldeas, En escondrijos asesina al inocente. [ Sus ojos acechan para caerle al desvalido. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ain.Apostado en los rincones de los barrios, da muerte ocultamente al inocente y acecha con el ojo al desvalido. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Andan por las calles espiando a los inocentes, para caerles encima y matarlos a traición. |
Fuera de esto, derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta llenar a Jerusalén de un extremo a otro: además de su pecado con que hizo pecar a Judá, para que hiciese lo malo ante los ojos de Jehová.
A la luz se levanta el matador, mata al pobre y al necesitado, y de noche es como un ladrón.
Ahora han cercado nuestros pasos; han puesto sus ojos inclinados hacia la tierra.
Mas tus ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar la sangre inocente, y para opresión, y para hacer agravio.
Horadaste con sus propias varas las cabezas de sus villas, que como tempestad acometieron para dispersarme; su regocijo era como para devorar al pobre encubiertamente.
Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, y los envió de dos en dos delante de su faz, a toda ciudad y lugar a donde Él había de venir.
Y aconteció después, que caminaba Él por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con Él,
Y los de Siquem le pusieron acechadores en las cumbres de las montañas, los cuales robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; y se lo hicieron saber a Abimelec.
Entonces dijo el rey a Doeg: Vuelve tú, y arremete contra los sacerdotes. Y volviéndose Doeg idumeo, arremetió contra los sacerdotes, y mató en aquel día ochenta y cinco varones que vestían efod de lino.
Observad, pues, y ved todos los escondrijos donde se oculta, y volved a mí con la certidumbre, y yo iré con vosotros: y será que si él estuviere en la tierra, yo le buscaré entre todos los millares de Judá.