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Salmos 10:8 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Se sienta al acecho en las aldeas; en los escondrijos mata al inocente; sus ojos están acechando al pobre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Se sienta en acecho cerca de las aldeas; En escondrijos mata al inocente. Sus ojos están acechando al desvalido;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Se esconden en emboscada en las aldeas, a la espera para matar a gente inocente; siempre buscan víctimas indefensas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Se pone al acecho en el cañaveral, a escondidas mata al inocente;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

Se sienta al acecho, cerca de las aldeas, En escondrijos asesina al inocente. [ Sus ojos acechan para caerle al desvalido.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Ain.Apostado en los rincones de los barrios, da muerte ocultamente al inocente y acecha con el ojo al desvalido.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Andan por las calles espiando a los inocentes, para caerles encima y matarlos a traición.

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Otras versiones



Salmos 10:8
14 Referencias Cruzadas  

Fuera de esto, derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta llenar a Jerusalén de un extremo a otro: además de su pecado con que hizo pecar a Judá, para que hiciese lo malo ante los ojos de Jehová.


A la luz se levanta el matador, mata al pobre y al necesitado, y de noche es como un ladrón.


Ahora han cercado nuestros pasos; han puesto sus ojos inclinados hacia la tierra.


A la viuda y al extranjero matan, y a los huérfanos quitan la vida.


Oh impío, no aceches la tienda del justo, no saquees su cámara;


Mas tus ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar la sangre inocente, y para opresión, y para hacer agravio.


Horadaste con sus propias varas las cabezas de sus villas, que como tempestad acometieron para dispersarme; su regocijo era como para devorar al pobre encubiertamente.


Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, y los envió de dos en dos delante de su faz, a toda ciudad y lugar a donde Él había de venir.


Y aconteció después, que caminaba Él por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con Él,


Y los de Siquem le pusieron acechadores en las cumbres de las montañas, los cuales robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; y se lo hicieron saber a Abimelec.


Entonces dijo el rey a Doeg: Vuelve tú, y arremete contra los sacerdotes. Y volviéndose Doeg idumeo, arremetió contra los sacerdotes, y mató en aquel día ochenta y cinco varones que vestían efod de lino.


Observad, pues, y ved todos los escondrijos donde se oculta, y volved a mí con la certidumbre, y yo iré con vosotros: y será que si él estuviere en la tierra, yo le buscaré entre todos los millares de Judá.