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Proverbios 10:4 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

La mano negligente hace pobre: Mas la mano de los diligentes enriquece.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Los perezosos pronto se empobrecen; los que se esfuerzan en su trabajo se hacen ricos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

La mano perezosa atrae la pobreza; la mano diligente se enriquece.

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La Biblia Textual 3a Edicion

La mano negligente empobrece, Pero la mano de los diligentes enriquece.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

La mano perezosa empobrece, la mano diligente trae riqueza.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Si no trabajas, te quedas pobre; si trabajas, te vuelves rico.

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Otras versiones



Proverbios 10:4
19 Referencias Cruzadas  

Y en aquel día sucedió que vinieron los siervos de Isaac, y le dieron las nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Hemos hallado agua.


El que recoge en el verano es hijo sabio: El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.


Hay quien reparte, y le es añadido más; y hay quien retiene más de lo que es justo, pero viene a pobreza.


La mano de los diligentes señoreará; mas la negligencia será tributaria.


El indolente no asará su caza; mas haber precioso del hombre es la diligencia.


El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será engordada.


También el que es negligente en su obra, es hermano del hombre disipador.


La pereza hace caer en profundo sueño; y el alma negligente padecerá hambre.


El perezoso esconde su mano en el seno; y ni aun a su boca la llevará.


No ames el sueño, para que no te empobrezcas; abre tus ojos, y te saciarás de pan.


El perezoso no ara a causa del invierno; mendigará, pues, en la siega, y no hallará.


Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas los del presuroso, de cierto llevan a la pobreza.


Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de manos se llueve la casa.


Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a Éste señaló Dios el Padre.


Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.