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Lucas 1:32 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;

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Biblia Reina Valera 1960

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Él será muy grande y lo llamarán Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; [=]'

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La Biblia Textual 3a Edicion

Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Éste será grande, será llamado Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Este niño llegará a ser muy importante, y lo llamarán “Hijo del Dios altísimo”. Dios lo hará rey, como hizo con su antepasado David;

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Lucas 1:32
39 Referencias Cruzadas  

Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono será estable eternamente.


En verdad juró Jehová a David, no se retractará de ello; del fruto de tus lomos pondré sobre tu trono.


Si tus hijos guardaren mi pacto, y mi testimonio que yo les enseñaré, sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.


Y en misericordia será establecido el trono; y sobre él se sentará firmemente, en el tabernáculo de David, quien juzgue y busque el juicio, y apresure la justicia.


entonces entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá y los moradores de Jerusalén: y esta ciudad permanecerá para siempre.


y di: Escucha la palabra de Jehová, oh rey de Judá, que estás sentado sobre el trono de David, tú, y tus siervos y tu pueblo, los que entran por estas puertas.


Y en los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido; y este reino no será dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, y él permanecerá para siempre.


El libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.


La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y he aquí, uno mayor que Salomón en este lugar.


Y Jesús vino y les habló, diciendo: Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra.


Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, es más poderoso que yo; cuyo calzado no soy digno de llevar; Él os bautizará con el Espíritu Santo, y con fuego.


Mas Él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?


Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tengo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.


Porque será grande delante del Señor; y no beberá vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.


Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también lo Santo que de ti nacerá, será llamado el Hijo de Dios.


Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la faz del Señor, para preparar sus caminos;


Respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado: Él os bautizará con el Espíritu Santo y fuego.


Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando nada a cambio; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque Él es benigno para con los ingratos y malos.


La multitud le respondió: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo permanece para siempre: ¿Cómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre?


Y nosotros creemos, y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.


Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, los cuales nos enseñan el camino de salvación.


Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que del fruto de sus lomos, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono;


Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús que vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.


Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano; como dice el profeta:


y que fue declarado ser el Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos,


Y escribe al ángel de la iglesia en FILADELFIA: El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre, dice estas cosas: