He aquí que Hanameel, hijo de Salum tu tío, viene a ti, diciendo: Cómprame mi heredad que está en Anatot; porque tú tienes derecho a ella para comprarla.
Levítico 25:24 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión, otorgaréis redención a la tierra. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión otorgaréis rescate a la tierra. Biblia Nueva Traducción Viviente »Con cada compra de tierra tienes que concederle al vendedor el derecho de volver a comprarla. Biblia Católica (Latinoamericana) Por tanto, en todo el territorio que ustedes ocupan, las tierras conservarán el derecho de rescate. La Biblia Textual 3a Edicion Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión concederéis redención a° la tierra. Biblia Serafín de Ausejo 1975 En todo el territorio de vuestra propiedad otorgaréis a la tierra el derecho de rescate. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Si acaso compran un terreno, deberán reconocer que el propietario anterior tiene derecho a recuperarlo. |
He aquí que Hanameel, hijo de Salum tu tío, viene a ti, diciendo: Cómprame mi heredad que está en Anatot; porque tú tienes derecho a ella para comprarla.
Porque el que vende no volverá a lo vendido, aunque queden vivos; porque la visión sobre toda su multitud no será revocada; y ninguno se fortalecerá en la iniquidad de su vida.
Y la tierra no se venderá para siempre, porque la tierra es mía; pues vosotros peregrinos y extranjeros sois para conmigo.
Si tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, su pariente más cercano vendrá y redimirá lo que su hermano hubiere vendido.
entonces contará los años de su venta, y pagará lo que quedare al varón a quien vendió, y volverá a su posesión.
Mas las casas de las aldeas que no tienen muro alrededor, serán estimadas como tierras del campo; tendrán redención, y saldrán en el jubileo.
y no sólo ella, sino que también nosotros que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, esto es, la redención de nuestro cuerpo.
Mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual de Dios nos es hecho sabiduría, justificación, santificación y redención;
que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados, según las riquezas de su gracia,
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención.