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Isaías 37:17 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira; y oye todas las palabras de Senaquerib, el cual ha enviado a blasfemar al Dios viviente.

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Biblia Reina Valera 1960

Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira; y oye todas las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¡Inclínate, oh Señor, y escucha! ¡Abre tus ojos, oh Señor, y mira! Escucha las palabras desafiantes de Senaquerib contra el Dios viviente.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

que estás sentado sobre los querubines, tú eres el único Dios de todos los reinos de la tierra; tú eres el creador del cielo y de la tierra. Atiéndeme, Yavé, y escucha. Abre, Yavé, tus ojos y mira. Mira las palabras de Senaquerib con que manda insultar al Dios viviente.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Inclina tu oído ¡oh YHVH!, y escucha. Abre tus ojos ¡oh YHVH!, y mira. Escucha todas las palabras con que Senaquerib ha mandado para provocar al Dios viviente.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Inclina, oh Yahveh, tus oídos y escucha; abre, Yahveh, tus ojos y mira. Escucha todas las palabras que Senaquerib ha enviado para escarnio del Dios vivo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

¡Préstanos atención! Mira lo que nos está sucediendo. Escucha lo que dijo Senaquerib para ofenderte a ti, el Dios de la vida.

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Otras versiones



Isaías 37:17
17 Referencias Cruzadas  

Quizá Jehová mirará a mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy.


Inclina, oh Jehová tu oído y escucha; abre, oh Jehová, tus ojos y mira; y oye las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente.


Ahora, mi Dios, te ruego que estén abiertos tus ojos, y atentos tus oídos a la oración en este lugar.


Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos a la oración en este lugar:


No quitará sus ojos del justo; antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre, y serán exaltados.


Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.


Yo te he invocado, porque tú me oirás, oh Dios: Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.


Líbrame en tu justicia, y hazme escapar: Inclina a mí tu oído y sálvame.


¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador nos afrentará? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?


Levántate, oh Dios, aboga tu causa; acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.


Y da a nuestros vecinos en su seno siete tantos de su oprobio, con que te han deshonrado, oh Señor.


Quizá oirá Jehová tu Dios las palabras del Rabsaces, a quien su señor el rey de Asiria ha enviado para blasfemar al Dios vivo, y vituperará las palabras que oyó Jehová tu Dios; eleva, pues, oración por el remanente que aún ha quedado.


Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones: Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.