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Hechos 9:35 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor.

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Biblia Reina Valera 1960

Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Entonces todos los habitantes de Lida y Sarón vieron a Eneas caminando, y se convirtieron al Señor.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Todos los habitantes de Lida y Sarón lo vieron y se convirtieron al Señor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y lo vieron todos los que viven en Lida y en Sarón, y se convirtieron al Señor.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Al verlo, todos los habitantes de Lida y Sarón se convirtieron al Señor.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Al ver ese milagro, todos los que vivían en Lida y en la región de Sarón creyeron en el Señor Jesús.

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Otras versiones



Hechos 9:35
32 Referencias Cruzadas  

De las vacas que pastaban en Sarón, Sitrai saronita; y de las vacas que estaban en los valles, Safat, hijo de Adlai.


Los cuales habitaron en Galaad, en Basán y en sus aldeas, y en todos los ejidos de Sarón hasta salir de ellos.


Y los hijos de Elpaal: Heber, Misam y Semed (el cual edificó a Ono, y a Lod con sus aldeas),


Los hijos de Lod, Hadid, y Ono, setecientos veinticinco.


Lod, y Ono, valle de los artífices.


Los hijos de Lod, de Hadid, y Ono, setecientos veintiuno.


Tu pueblo estará dispuesto en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad; desde el seno de la aurora, tienes tú el rocío de tu juventud.


Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los términos de la tierra; y adorarán delante de ti todas las familias de las naciones.


Convertíos a Aquél contra quien los hijos de Israel profundamente se rebelaron.


Se enlutó, enfermó la tierra: el Líbano se avergonzó, y fue cortado; Sarón es como un desierto; y Basán y el Carmelo pierden sus frutos.


Florecerá copiosamente y se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro.


Y será Sarón para habitación de ovejas, y el valle de Acor para majada de vacas, para mi pueblo que me buscó.


¿Quién oyó cosa semejante? ¿Quién vio tal cosa? ¿Dará a luz la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz sus hijos.


Examinemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová.


Tú, pues, vuélvete a tu Dios; guarda misericordia y juicio, y en tu Dios espera siempre.


Tomad con vosotros palabras, y volved a Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad, y acéptanos con gracia, y daremos becerros de nuestros labios.


Rasgad vuestro corazón, y no vuestras vestiduras; y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque Él es misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia, y se arrepiente de castigar el mal.


Y la mano del Señor estaba con ellos; y gran número creyó y se convirtió al Señor.


Por lo cual yo juzgo, que no se moleste a los que de los gentiles se convierten a Dios;


Y esto fue hecho por espacio de dos años; de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús.


Así crecía poderosamente la palabra del Señor, y prevalecía.


alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.


Pero muchos de los que habían oído la palabra creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.


Y crecía la palabra de Dios, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; y una gran multitud de los sacerdotes obedecía a la fe.


Y Pedro le dijo: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y al instante se levantó.


Esto fue notorio por toda Jope; y muchos creyeron en el Señor.


Pero cuando se conviertan al Señor, el velo será quitado.


Cuando estuviereis en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz;