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Génesis 43:2 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y aconteció que cuando acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su padre: Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento.

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Biblia Reina Valera 1960

y aconteció que cuando acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su padre: Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Cuando el grano que habían traído de Egipto estaba por acabarse, Jacob dijo a sus hijos: —Vuelvan y compren un poco más de alimento para nosotros.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

y cuando se acabó el trigo que habían traído de Egipto, su padre les dijo: 'Vuelvan a comprarnos un poco de comida.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y ocurrió que, cuando acabaron de comer el grano que habían traído de Egipto, su padre les dijo: Volved y compradnos un poco de alimento.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuando acabaron de consumir el grano que habían traído de Egipto, les dijo su padre: 'Volved y compradnos víveres'.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

así que cuando se acabó el trigo que habían traído de Egipto, su padre les dijo: —Vuelvan a Egipto y compren más trigo para que tengamos comida.

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Otras versiones



Génesis 43:2
11 Referencias Cruzadas  

Y el hambre era grande en la tierra.


Y dijeron: Ay, señor mío, nosotros en realidad de verdad descendimos al principio a comprar alimentos:


Y respondió Judá, diciendo: Aquel varón nos protestó con ánimo resuelto, diciendo: No veréis mi rostro a menos que vuestro hermano venga con vosotros.


Si enviares a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento:


Y dijo nuestro padre: Volved a comprarnos un poco de alimento.


Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación.


Antes de la destrucción va la soberbia; y antes de la caída la altivez de espíritu.


Considera la heredad, y la compra; y planta viña del fruto de sus manos.


Y si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.