Y Sarai, esposa de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.
Génesis 21:9 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y vio Sara al hijo de Agar la egipcia, el cual esta le había dado a luz a Abraham, que se burlaba. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual esta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. Biblia Nueva Traducción Viviente Pero Sara vio que Ismael —el hijo de Abraham y de su sierva egipcia Agar— se burlaba de su hijo Isaac. Biblia Católica (Latinoamericana) Sara vio que el hijo que la egipcia Agar había dado a Abrahán, se burlaba de su hijo Isaac, La Biblia Textual 3a Edicion Pero Sara vio que el hijo que Abraham había tenido de Agar la egipcia, se burlaba.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 Vio Sara que el hijo de Agar, la egipcia, el que ésta había dado a Abrahán, estaba jugando con su hijo Isaac, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cierto día, Sara vio que el hijo de Agar y de Abraham se burlaba de Isaac. |
Y Sarai, esposa de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.
Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llamó Abram el nombre de su hijo que le dio Agar, Ismael.
Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que lo bendeciré, y lo haré fructificar y lo multiplicaré mucho en gran manera; doce príncipes engendrará, y haré de él una nación grande.
Y creció el niño, y fue destetado; e hizo Abraham gran banquete el día que fue destetado Isaac.
Pasaron, pues, los correos de ciudad en ciudad por la tierra de Efraín y Manasés, hasta Zabulón: mas se reían y se burlaban de ellos.
Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió el furor de Jehová contra su pueblo, y ya no hubo remedio.
Pero ahora se ríen de mí los más jóvenes que yo; a cuyos padres yo desdeñara poner con los perros de mi ganado.
Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.
como con una espada en mis huesos? Mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?
Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda, y cesará el pleito y la afrenta.
Jerusalén, cuando cayó su pueblo en mano del enemigo y no hubo quien le ayudase, se acordó de los días de su aflicción, y de sus rebeliones, y de todas sus cosas deseables que tuvo desde los tiempos antiguos; la miraron los enemigos, y se burlaron de sus sábados.
Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la sierva, y otro de la libre.
Pero como entonces el que nació según la carne, perseguía al que nació según el Espíritu; así también es ahora.
Otros experimentaron vituperios y azotes; y a más de esto cadenas y cárceles.