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Génesis 15:2 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y respondió Abram: Señor Jehová ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijos, y el mayordomo de mi casa es ese Eliezer de Damasco?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Abram le respondió: —Oh Señor Soberano, ¿de qué sirven todas tus bendiciones si ni siquiera tengo un hijo? Ya que tú no me has dado hijos, Eliezer de Damasco, un siervo de los de mi casa, heredará toda mi riqueza.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Abram respondió: 'Señor Yavé, ¿qué me quieres dar? Soy un hombre sin hijos, y todo lo que poseo pasará a Eliezer de Damasco.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y respondió Abram: Señor YHVH, ¿qué me has de dar?, pues yo continúo sin descendencia, y el heredero de mi casa será ese damasceno Eliécer.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Respondió Abrán: 'Señor mío, Yahveh, ¿qué me podrás dar, cuando estoy para irme sin hijo, y el heredero de mi casa será ese damasceno Eliézer?'.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Abram le contestó: —¡Dios y Rey mío! ¿Y para qué me vas a dar riquezas si no tengo hijos? Cuando me muera, ese extranjero que tengo por esclavo va a quedarse con todo lo que es mío. Pero Dios le aseguró: —Tu heredero será un hijo tuyo, y no tu esclavo Eliézer.

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Otras versiones



Génesis 15:2
21 Referencias Cruzadas  

Y se esparció contra ellos de noche, él y sus siervos, y los hirió, y los fue siguiendo hasta Hobah, que está a la izquierda de Damasco.


Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y soy tu galardón sobremanera grande.


Dijo además Abram: Mira que no me has dado hijos, y he aquí, uno nacido en mi casa es mi heredero.


Y el siervo tomó diez camellos de los camellos de su señor, y se fue, pues tenía a su disposición todos los bienes de su señor: y se levantó y fue a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor.


Y Abraham dijo a su siervo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo,


Y oró Isaac a Jehová por su esposa, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su esposa.


No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su esposa; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal y pecaría contra Dios?


Y se acercaron al mayordomo de la casa de José, y le hablaron a la entrada de la casa.


Y mandó José al mayordomo de su casa, diciendo: Llena de alimento los costales de estos varones, cuanto pudieren llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal:


He aquí, herencia de Jehová son los hijos: el fruto del vientre es su recompensa.


La esperanza que se demora, enferma el corazón; mas el deseo cumplido es árbol de vida.


El siervo prudente señoreará sobre el hijo que avergüenza, y con los hermanos compartirá la herencia.


La carga de Damasco. He aquí que Damasco dejará de ser ciudad, y será un montón de ruinas.


Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre eterno les daré que nunca será borrado.


En cuanto a Damasco. Confundidas están Hamat y Arfad, porque oyeron malas nuevas: se acobardaron; hay angustia en el mar; no puede estar tranquilo.


Y no le dio herencia en ella, ni siquiera para asentar un pie; mas le prometió que se la daría en posesión a él, y a su simiente después de él, cuando él aún no tenía hijo.


Y el siervo, mayordomo de los segadores, respondió y dijo: Es la joven de Moab, que volvió con Noemí de los campos de Moab;


E hizo voto, diciendo: Oh Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, mas dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.