Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal.
Éxodo 1:16 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y las mirareis sobre sus asientos, si fuere hijo, matadlo; y si fuere hija, entonces viva. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. Biblia Nueva Traducción Viviente «Cuando ayuden a las mujeres hebreas en el parto, presten mucha atención durante el alumbramiento. Si el bebé es niño, mátenlo; pero si es niña, déjenla vivir». Biblia Católica (Latinoamericana) Cuando asistan a las hebreas, y ellas se pongan de cuclillas sobre las dos piedras, fíjense bien: si es niño, háganlo morir; y si es niña, déjenla con vida. La Biblia Textual 3a Edicion y dijo: Cuando asistáis al parto a las hebreas, observad los asientos.° Si es hijo, hacedlo morir, y si es hija, que viva. Biblia Serafín de Ausejo 1975 y les dijo: 'Cuando asistáis a las mujeres hebreas que dan a luz, fijaos bien: si es niño matadlo; si es niña, que viva'. Biblia Traducción en Lenguaje Actual —Cuando ustedes ayuden a las hebreas a tener sus hijos, fíjense si nace un niño o una niña. Si les nace una niña, déjenla vivir; si les nace un niño, ¡mátenlo! |
Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal.
Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo:
Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad en el río a todo hijo que naciere, y a toda hija preservad la vida.
Mas los labradores cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Éste es el heredero, venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad.
Este, usando de astucia con nuestro linaje, maltrató a nuestros padres, echando a la muerte a sus niños para que no viviesen.
Por fe Moisés, cuando nació, fue escondido de sus padres por tres meses, porque vieron que era niño hermoso; y no temieron el edicto del rey.
Y su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró delante de la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.