Daniel 4:3 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán poderosas sus maravillas! Su reino es un reino eterno, y su señorío es de generación en generación. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación. Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Cuán grandiosas son sus señales y cuán poderosas sus maravillas! Su reino durará para siempre, y su dominio por todas las generaciones. Biblia Católica (Latinoamericana) Ordené entonces que vinieran a verme todos los sabios de Babilonia para que me dieran a conocer el significado del sueño. La Biblia Textual 3a Edicion ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! ¡Su reino es un reino sempiterno, y su señorío de generación en generación! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Di orden de que vinieran a mi presencia todos los sabios de Babilonia, a fin de que me dieran a conocer la interpretación de mi sueño. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 3 (3.33) ¡Qué grandes son sus milagros y maravillas! Su reino durará para siempre, y su poder nunca tendrá fin. |
¡Cuán numerosas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: La tierra está llena de tus beneficios.
Estos mostraron sus señales entre ellos, y sus prodigios en la tierra de Cam.
Tu reino es reino eterno, y tu señorío permanece por todas las generaciones.
Él señorea con su poder para siempre; sus ojos observan a las naciones; los rebeldes no serán exaltados. (Selah)
En el mar está tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas.
¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.
Oh Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre; porque has hecho maravillas, tus consejos antiguos son fidelidad y verdad.
También esto procede de Jehová de los ejércitos, que es maravilloso en consejo y excelente en obra.
Lo dilatado de su imperio y de su paz no tendrá límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.
Mas Jehová es el Dios verdadero; Él es el Dios viviente y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.
Y el rey mandó llamar a los magos, los astrólogos, los encantadores y a los caldeos, para que declarasen al rey sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey.
Y en los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido; y este reino no será dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, y él permanecerá para siempre.
La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la demanda: para que sepan los vivientes que el Altísimo señorea en el reino de los hombres, y a quien Él quiere lo da, y establece sobre él al más bajo de los hombres.
Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que no pasará, y su reino uno que no será destruido.
y que el reino, el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo; cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano fuerte y brazo extendido, y grandes terrores, como todo lo que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos?
Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único sabio Dios, sea honor y gloria por siempre jamás. Amén.
Mas al Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por siempre jamás: Cetro de equidad es el cetro de tu reino.
testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros, y dones del Espíritu Santo según su voluntad.
Si alguno habla, hable conforme a la palabra de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da; para que en todo Dios sea glorificado por Jesucristo, al cual sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén.
Y el séptimo ángel tocó la trompeta; y fueron hechas grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos de este mundo han venido a ser de nuestro Señor, y de su Cristo; y reinará para siempre jamás.