Y él me volvió a decir: Yo te ruego que te pongas sobre mí y me mates, porque se ha apoderado de mí la angustia, y mi vida aún está toda en mí.
Apocalipsis 9:6 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, y no la hallarán; y desearán morir, pero la muerte huirá de ellos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. Biblia Nueva Traducción Viviente Durante esos días, las personas buscarán la muerte, pero no la encontrarán; desearán morir, ¡pero la muerte escapará de ellas! Biblia Católica (Latinoamericana) En aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; querrán morir, pero la muerte huirá de ellos. La Biblia Textual 3a Edicion En aquellos días los hombres buscarán la muerte, y de ningún modo la hallarán; ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 En aquellos días buscarán los hombres la muerte y no la encontrarán; desearán morir, pero la muerte huirá de ellos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Durante esos cinco meses, la gente que había sido picada quería morirse, pero seguía viviendo. Era como si la muerte huyera de ellas. |
Y él me volvió a decir: Yo te ruego que te pongas sobre mí y me mates, porque se ha apoderado de mí la angustia, y mi vida aún está toda en mí.
Y se meterán en las hendiduras de las rocas, y en las cuevas de la tierra, por el temor de Jehová, y por la gloria de su majestad, cuando Él se levante para sacudir la tierra.
Y se escogerá la muerte antes que la vida por todo el remanente que quedare de esta mala familia, los que quedaren en todos los lugares adonde los he arrojado, dice Jehová de los ejércitos.
Y los altares de Avén serán destruidos, el pecado de Israel; crecerá sobre sus altares espino y cardo. Y dirán a las montañas: Cubridnos; y a los collados: Caed sobre nosotros.
Entonces comenzarán a decir a las montañas: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos.
y decían a las montañas y a las rocas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de Aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero;