También yo hablaría como vosotros. Si vuestra alma estuviera en lugar de mi alma, yo podría hilvanar palabras contra vosotros, y sobre vosotros movería mi cabeza.
2 Reyes 19:21 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Esta es la palabra que Jehová ha hablado contra él: Te ha menospreciado, te ha escarnecido la virgen hija de Sión; ha movido su cabeza detrás de ti la hija de Jerusalén. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Esta es la palabra que Jehová ha pronunciado acerca de él: La virgen hija de Sion te menosprecia, te escarnece; detrás de ti mueve su cabeza la hija de Jerusalén. Biblia Nueva Traducción Viviente y el Señor ha pronunciado estas palabras en su contra: »”La hija virgen de Sion te desprecia y se ríe de ti. La hija de Jerusalén menea la cabeza con desdén mientras tú huyes. Biblia Católica (Latinoamericana) Pues bien, esta es la palabra que pronuncia Yavé contra él:
La virgen de Sión te desprecia, se burla de ti,
la hija de Jerusalén mueve la cabeza al mirarte. La Biblia Textual 3a Edicion Esta es la palabra que dice YHVH acerca de él: Te menosprecia, se burla de ti la virgen hija de Sión; Menea despectiva la cabeza tras de ti la hija de Jerusalem. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Éste es el oráculo que Yahveh ha pronunciado contra él: 'Te desprecia y se burla de ti la doncella de Sión. A tus espaldas menea la cabeza la hija de Jerusalén. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Esto es lo que Dios dice de Senaquerib: “A ti, Senaquerib, Jerusalén te desprecia; los israelitas se burlan de ti a tus espaldas. |
También yo hablaría como vosotros. Si vuestra alma estuviera en lugar de mi alma, yo podría hilvanar palabras contra vosotros, y sobre vosotros movería mi cabeza.
Oh hija de Babilonia, serás destruida, bienaventurado el que te diere el pago de lo que tú nos hiciste.
Nos pusiste por proverbio entre las naciones, por movimiento de cabeza entre los pueblos.
Para que cuente yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sión: Me regocijaré en tu salvación.
Y queda la hija de Sión como choza en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada.
Pasa cual río de tu tierra, oh hija de Tarsis; porque no tendrás ya más fortaleza.
Y dijo: No te alegrarás más, oh tú, oprimida virgen, hija de Sidón. Levántate para pasar a Quitim; y aun allí no tendrás reposo.
Desciende y siéntate en el polvo, oh virgen, hija de Babilonia, siéntate en la tierra; no hay trono, oh hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada.
Siéntate en silencio, y entra en tinieblas, oh hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán: La señora de reinos.
Por tanto, les dirás esta palabra: Derramen mis ojos lágrimas noche y día, y no cesen; porque de gran quebranto es quebrantada la virgen hija de mi pueblo, de muy grave herida.
Por tanto, así dice Jehová: Preguntad ahora entre las gentes, quién ha oído cosa semejante. Una cosa muy horrible ha hecho la virgen de Israel.
Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en corro de danzantes.
Sube a Galaad, y toma bálsamo, virgen hija de Egipto; por demás multiplicarás medicinas; no hay curación para ti.
El Señor ha pisoteado a todos mis hombres valientes en medio de mí; Convocó contra mí asamblea para quebrantar mis jóvenes; el Señor ha pisoteado, como en lagar, a la virgen hija de Judá.
¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, hija de Jerusalén? ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sión? Porque tu quebrantamiento es grande como el mar; ¿quién te sanará?
Todos los que pasaban por el camino, batieron las manos sobre ti; silbaron, y movieron sus cabezas sobre la hija de Jerusalén, diciendo: ¿Es esta la ciudad que llamaban: La perfección de la hermosura, el gozo de toda la tierra?
Gózate y alégrate, hija de Edom, la que habitas en tierra de Uz: Aun hasta ti pasará el cáliz; te embriagarás, y vomitarás.
Cayó la virgen de Israel, y no podrá levantarse ya más; fue dejada sobre su tierra, no hay quien la levante.
Y tú, oh torre del rebaño, la fortaleza de la hija de Sión, hasta ti vendrá el señorío primero; el reino vendrá a la hija de Jerusalén.
Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí, tu Rey viene a ti; Él es justo y trae salvación; humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino, hijo de asna.