envió a su hijo Jorán a ver al rey David para saludarlo y felicitarlo por su victoria contra Hadad Ezer, pues Tou también había peleado antes contra Hadad Ezer. Jorán le trajo obsequios de plata, oro y bronce.
2 Samuel 8:11 - Biblia Palabra de Dios para Todos David los tomó, los consagró al SEÑOR y los puso con los otros objetos que había tomado de las naciones que había derrotado, los cuales también había consagrado. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 los cuales el rey David dedicó a Jehová, con la plata y el oro que había dedicado de todas las naciones que había sometido; Biblia Nueva Traducción Viviente El rey David dedicó todos estos regalos al Señor, así como lo hizo con la plata y el oro de las demás naciones que había derrotado Biblia Católica (Latinoamericana) El rey David lo consagró todo a Yavé junto con la plata y el oro provenientes de todas las naciones que le estaban sometidas: La Biblia Textual 3a Edicion los cuales el rey David dedicó a YHVH, añadiéndolos a la plata y al oro que había tomado de todas las naciones sometidas: Biblia Serafín de Ausejo 1975 El rey David los consagró también a Yahveh, juntamente con la plata y el oro que había recogido de todas las naciones sometidas: Biblia Reina Valera Gómez (2023) los cuales el rey David dedicó a Jehová, con la plata y el oro que tenía dedicado de todas las naciones que había sometido: |
envió a su hijo Jorán a ver al rey David para saludarlo y felicitarlo por su victoria contra Hadad Ezer, pues Tou también había peleado antes contra Hadad Ezer. Jorán le trajo obsequios de plata, oro y bronce.
Así que el rey Salomón terminó el trabajo que quería hacer para el templo del SEÑOR. Entonces reunió todo lo que su papá David había consagrado, la plata, el oro y los objetos. Llevó todo eso y lo depositó en los tesoros del templo del SEÑOR.
El rey David tomó todos esos obsequios y los dedicó al SEÑOR, junto con los objetos que había tomado de las otras naciones que había derrotado: Edom, Moab, Amón, Filistea y Amalec.
Yo me he esforzado por dejar listo todo lo necesario para el templo de mi Dios. Conseguí ya el material apropiado para cada objeto; tengo el oro, la plata, el bronce, el hierro y la madera para usar según corresponda. También están listas las piedras de ónice para las instalaciones, las baldosas de colores, toda clase de piedras preciosas y gran cantidad de mármol.
Así que el rey Salomón terminó el trabajo que quería hacer para el templo del SEÑOR. Entonces reunió todo lo que su papá David había consagrado, la plata, el oro y todos los objetos. Llevó todo eso y lo depositó en los tesoros del templo de Dios.
«Hija de Sion, levántate y aplástalos. Convertiré tus cuernos en hierro y tus cascos en bronce. Tú destruirás a muchos y le entregarás al SEÑOR todas las ganancias de ellos. Le entregarás todas sus riquezas al Señor de toda la tierra».