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Salmos 21:5 - Biblia Nueva Traducción Viviente

Tu victoria le da mucha honra, y lo has vestido de esplendor y majestad.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Grande es su gloria en tu salvación; Honra y majestad has puesto sobre él.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Debido a tu favor, será muy famoso, derramas sobre él honor y majestad.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Grande es su gloria por tu salvación, Has puesto sobre él honra y majestad.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Vida larga te pide, y tú le das abundancia de días, por los siglos.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Grande es su gloria en tu salvación; honra y majestad has puesto sobre él.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 (6) Gracias a tu ayuda aumentó su poder, gracias a tu ayuda aumentó su fama.

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Otras versiones



Salmos 21:5
24 Referencias Cruzadas  

Y ahora, Señor Soberano, sumado a todo lo demás, ¡hablas de darle a tu siervo una dinastía duradera! ¿Tratas a todos de esta manera, oh Señor Soberano?


Y si tú me sigues y obedeces mis decretos y mis mandatos como lo hizo tu padre David, también te daré una larga vida.


Ahora te ha complacido bendecir la casa de tu siervo para que permanezca para siempre delante de ti. ¡Pues cuando tú concedes una bendición, oh Señor, es una bendición eterna!».


El Señor le dijo a mi Señor: «Siéntate en el lugar de honor a mi derecha, hasta que humille a tus enemigos y los ponga por debajo de tus pies».


La armonía es tan refrescante como el rocío del monte Hermón que cae sobre las montañas de Sion. Y allí el Señor ha pronunciado su bendición, incluso la vida eterna.


Pero tú, oh Señor, eres un escudo que me rodea; eres mi gloria, el que sostiene mi cabeza en alto.


Que reine bajo la protección de Dios para siempre, y que tu amor inagotable y tu fidelidad lo cuiden.


Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios; él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme.


Sin embargo, los hiciste un poco menor que Dios y los coronaste de gloria y honor.


Honor y majestad lo rodean; fuerza y belleza llenan su santuario.


¿Quién es este que viene desde Edom, desde la ciudad de Bosra, con sus ropas teñidas de rojo? ¿Quién es este que lleva vestiduras reales y marcha en su gran fuerza? «¡Soy yo, el Señor, proclamando su salvación! ¡Soy yo, el Señor, quien tiene el poder para salvar!».


Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.


Después de decir todas esas cosas, Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que él, a su vez, te dé la gloria a ti.


»Les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno.


Ahora, Padre, llévame a la gloria que compartíamos antes de que comenzara el mundo.


El punto principal es el siguiente: tenemos un Sumo Sacerdote quien se sentó en el lugar de honor, a la derecha del trono del Dios majestuoso en el cielo.


Ahora Cristo ha ido al cielo. Él está sentado en el lugar de honor, al lado de Dios, y todos los ángeles, las autoridades y los poderes aceptan su autoridad.