Las palabras de los justos son como una fuente que da vida; las palabras de los perversos encubren intenciones violentas.
Proverbios 16:22 - Biblia Nueva Traducción Viviente La discreción es fuente que da vida para quienes la poseen, pero la disciplina se desperdicia en los necios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee; Mas la erudición de los necios es necedad. Biblia Católica (Latinoamericana) El buen criterio es fuente de vida para el que lo posee, la estupidez de los tontos será su castigo. La Biblia Textual 3a Edicion Manantial de vida es la sensatez para el que la posee, Pero la erudición de los necios es necedad. Biblia Serafín de Ausejo 1975 La prudencia es fuente de vida en quien la posee; el castigo de los necios es su necedad. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee; mas la instrucción de los necios es necedad. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El que piensa antes de actuar vivirá por muchos años, pero es una tontería corregir a los tontos. |
Las palabras de los justos son como una fuente que da vida; las palabras de los perversos encubren intenciones violentas.
La instrucción de los sabios es como una fuente que da vida; los que la aceptan evitan las trampas de la muerte.
El temor del Señor es fuente que da vida; ofrece un escape de las trampas de la muerte.
La lengua de los sabios hace que el conocimiento sea atractivo, pero la boca de un necio escupe tonterías.
El corazón del justo piensa bien antes de hablar; la boca de los perversos rebosa de palabras malvadas.
Los sabios son conocidos por su entendimiento, y las palabras agradables son persuasivas.
De una mente sabia provienen palabras sabias; las palabras de los sabios son persuasivas.
Las palabras sabias son como aguas profundas; la sabiduría fluye del sabio como un arroyo burbujeante.
así que no les hagan caso. Son guías ciegos que conducen a los ciegos, y si un ciego guía a otro, los dos caerán en una zanja.
»Les digo la verdad, todos los que escuchan mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida.
Solo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida,
Simón Pedro le contestó: —Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras que dan vida eterna.