Engañan a la mujer que no tiene hijo que la defienda y se niegan a ayudar a la viuda necesitada.
Proverbios 15:25 - Biblia Nueva Traducción Viviente El Señor derriba la casa de los orgullosos, pero protege la propiedad de las viudas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Jehová asolará la casa de los soberbios; Pero afirmará la heredad de la viuda. Biblia Católica (Latinoamericana) Yavé derriba la casa de los orgullosos, pero protege el cercado de la viuda. La Biblia Textual 3a Edicion YHVH arranca la casa del soberbio, Y planta la heredad de la viuda. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yahveh derriba la casa del soberbio y mantiene en pie el lindero de la viuda. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Jehová destruirá la casa de los soberbios; mas Él afirmará los linderos de la viuda. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios derriba la casa del orgulloso, pero protege los terrenos de las viudas. |
Engañan a la mujer que no tiene hijo que la defienda y se niegan a ayudar a la viuda necesitada.
Pero tú ves los problemas y el dolor que causan; lo tomas en cuenta y los castigas. Los indefensos depositan su confianza en ti; tú defiendes a los huérfanos.
Aunque el Señor es grande, se ocupa de los humildes, pero se mantiene distante de los orgullosos.
El Señor protege a los extranjeros que viven entre nosotros. Cuida de los huérfanos y las viudas, pero frustra los planes de los perversos.
¿Por qué te jactas de tus delitos, gran guerrero? ¿No te das cuenta de que la justicia de Dios permanece para siempre?
Pero Dios te herirá de muerte de una vez por todas; te sacará de tu casa y te desarraigará de la tierra de los vivientes. Interludio
Los perversos mueren y no dejan rastro, mientras que la familia de los justos permanece firme.
La casa de los perversos será destruida, pero la humilde morada de los justos prosperará.
El Señor detesta los planes perversos, pero se deleita en las palabras puras.
No engañes a tu vecino cambiando de lugar los antiguos límites de propiedad ni te apropies de la tierra de huérfanos indefensos.
Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas.
Pues el Señor de los Ejércitos Celestiales tiene asignado un día de juicio. Él castigará al orgulloso y al poderoso y derribará todo lo que esté enaltecido.
Están gordos y con aspecto saludable, y sus obras de maldad no tienen límite. Rehúsan dar justicia al huérfano y le niegan los derechos al pobre.
Sin embargo, cuando su corazón y su mente se llenaron de arrogancia, le fue quitado el trono real y se le despojó de su gloria.
»Cuando llegues a la tierra que el Señor tu Dios te da como preciada posesión, nunca le robes terreno a otro cambiando de lugar los límites de propiedad que tus antepasados establecieron.
La religión pura y verdadera a los ojos de Dios Padre consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa.
Del mismo modo, ustedes los más jóvenes tienen que aceptar la autoridad de los ancianos; y todos vístanse con humildad en su trato los unos con los otros, porque «Dios se opone a los orgullosos pero da gracia a los humildes».