Entonces el Señor dijo: «Mi Espíritu no tolerará a los humanos durante mucho tiempo, porque solo son carne mortal. En el futuro, la duración de la vida no pasará de ciento veinte años».
Proverbios 1:28 - Biblia Nueva Traducción Viviente »Entonces, cuando clamen por ayuda, no les responderé. Aunque me busquen con ansiedad, no me encontrarán. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán. Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces me llamarán pero no responderé, me buscarán pero no me hallarán. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces me llamaréis, y no responderé, Me buscarán, pero no me encontrarán, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán, pero no me encontrarán. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces me llamarán, pero no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Me llamarán, y no les responderé; me buscarán, y no me encontrarán. |
Entonces el Señor dijo: «Mi Espíritu no tolerará a los humanos durante mucho tiempo, porque solo son carne mortal. En el futuro, la duración de la vida no pasará de ciento veinte años».
Pidieron ayuda, pero nadie fue a rescatarlos. Hasta clamaron al Señor, pero él se negó a responder.
Los molí tan fino como el polvo que se lleva el viento. Los barrí a la cuneta como lodo.
Si no hubiera confesado el pecado de mi corazón, mi Señor no me habría escuchado.
El Señor está lejos de los perversos, pero oye las oraciones de los justos.
Le abrí a mi amado, ¡pero él ya se había ido! Se me desplomó el corazón. Lo busqué pero no pude encontrarlo. Lo llamé pero no tuve respuesta.
Cuando levanten las manos para orar, no miraré; aunque hagan muchas oraciones, no escucharé, porque tienen las manos cubiertas con la sangre de víctimas inocentes.
Por lo tanto, esto dice el Señor: traeré calamidad sobre ellos y no habrá escapatoria posible. Aunque supliquen misericordia, no escucharé sus ruegos.
Cuando ellos ayunen no les prestaré atención. Cuando me presenten sus ofrendas quemadas y las ofrendas de grano, no las aceptaré. En cambio, los devoraré con guerra, hambre y enfermedad.
Por lo tanto, responderé con furia. No les tendré compasión ni les perdonaré la vida y por más que clamen por misericordia, no los escucharé».
Entonces regresaré a mi lugar, hasta que reconozcan su culpa y se vuelvan a mí. Pues tan pronto lleguen las dificultades, me buscarán de todo corazón».
Cuando vengan con sus manadas y rebaños para ofrecer sacrificios al Señor, no lo encontrarán, porque él se ha apartado de ellos.
La gente deambulará de mar a mar y vagará de frontera a frontera en busca de la palabra del Señor, pero no la encontrarán.
¡Y luego, cuando tienen problemas, suplican la ayuda del Señor! ¿Realmente esperan que él les responda? Después de todo el mal que han hecho, ¡ni siquiera los mirará!».
»Así como ellos se negaron a escuchar cuando los llamé, tampoco yo los escuché cuando clamaron a mí, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales.
Luego ustedes regresaron y lloraron ante el Señor, pero él se negó a escucharlos.
Aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer.
Cuando llegue ese día, suplicarán ser aliviados de este rey que ahora piden, pero entonces el Señor no los ayudará.