Vamos, matémoslo y tirémoslo en una de esas cisternas. Podemos decirle a nuestro padre: “Un animal salvaje se lo comió”. ¡Entonces veremos en qué quedan sus sueños!
Proverbios 1:10 - Biblia Nueva Traducción Viviente Hijo mío, si los pecadores quieren engatusarte, ¡dales la espalda! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, No consientas. Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Hijo mío, si los pecadores quieren arrastrarte al mal, no los sigas! Tal vez te dirán: La Biblia Textual 3a Edicion Hijo mío, si los pervertidos te quieren seducir, No consientas. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hijo mío, si los pecadores te quieren seducir, no condesciendas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Querido jovencito, si los malvados quieren que te portes mal, no te dejes llevar por ellos. |
Vamos, matémoslo y tirémoslo en una de esas cisternas. Podemos decirle a nuestro padre: “Un animal salvaje se lo comió”. ¡Entonces veremos en qué quedan sus sueños!
Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones,
Cuando ven ladrones, les dan su aprobación, y se pasan el tiempo con adúlteros.
Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades.
Los violentos engañan a sus compañeros; los llevan por un camino peligroso.
El chismoso anda por ahí ventilando secretos, así que no andes con los que hablan de más.
Pues en su corazón traman violencia y sus palabras siempre traen problemas.
Los que son honestos y justos, los que se niegan a obtener ganancias por medio de fraudes, los que se mantienen alejados de los sobornos, los que se niegan a escuchar a los que traman asesinatos, los que cierran los ojos para no ceder ante la tentación de hacer el mal:
Tales personas no sirven a Cristo nuestro Señor; sirven a sus propios intereses. Con palabras suaves y halagos, engañan a la gente inocente;
No participen en las obras inútiles de la maldad y la oscuridad; al contrario, sáquenlas a la luz.
No les hagas caso ni los escuches. No les tengas compasión ni les perdones la vida ni trates de protegerlos.