Y asegúrate de llevar a bordo suficiente alimento para tu familia y para todos los animales».
Mateo 6:26 - Biblia Nueva Traducción Viviente Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? Biblia Católica (Latinoamericana) Fíjense en las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, no guardan alimentos en graneros, y sin embargo el Padre del Cielo, el Padre de ustedes, las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves? La Biblia Textual 3a Edicion Mirad las aves del cielo, que no siembran ni siegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? Biblia Serafín de Ausejo 1975 Mirad las aves del cielo: no siembran ni siegan ni alacenan en graneros; sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas? Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Miren los pajaritos que vuelan por el aire. Ellos no siembran ni cosechan, ni guardan semillas en graneros. Sin embargo, Dios, el Padre que está en el cielo, les da todo lo que necesitan. ¡Y ustedes son más importantes que ellos! |
Y asegúrate de llevar a bordo suficiente alimento para tu familia y para todos los animales».
¿Dónde está el que nos hace más inteligentes que los animales y más sabios que las aves de los cielos?”.
¿Quién da comida a los cuervos cuando sus crías claman a Dios y andan errantes con hambre?
Da alimento a los animales salvajes y alimenta a las crías del cuervo cuando chillan.
Conozco a cada pájaro de las montañas, y todos los animales del campo me pertenecen.
Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades.
»Ustedes, los que son padres, si sus hijos les piden un pedazo de pan, ¿acaso les dan una piedra en su lugar?
Entonces pensó: “Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros bienes.