Por lo tanto, si tu ojo —incluso tu ojo bueno— te hace caer en pasiones sexuales, sácatelo y tíralo. Es preferible que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
Juan 11:50 - Biblia Nueva Traducción Viviente No se dan cuenta de que es mejor para ustedes que muera un solo hombre por el pueblo, y no que la nación entera sea destruida». Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. Biblia Católica (Latinoamericana) No se dan cuenta de que es mejor que muera un solo hombre por el pueblo y no que perezca toda la nación. La Biblia Textual 3a Edicion ni consideráis que os conviene que un solo hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. Biblia Serafín de Ausejo 1975 no os dais cuenta de que más os conviene que muera sólo un hombre por el pueblo, y no que toda la nación vaya a la ruina'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) ni consideráis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¿No se dan cuenta? Es mejor que muera un solo hombre por el pueblo, y no que sea destruida toda la nación. |
Por lo tanto, si tu ojo —incluso tu ojo bueno— te hace caer en pasiones sexuales, sácatelo y tíralo. Es preferible que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
y dijo: «Efectivamente, se escribió hace mucho tiempo que el Mesías debería sufrir, morir y resucitar al tercer día.
Si lo dejamos seguir así, dentro de poco todos van a creer en él. Entonces, el ejército romano vendrá y destruirá tanto nuestro templo como nuestra nación».
Caifás era el que les había dicho a los otros líderes judíos: «Es mejor que muera un solo hombre por el pueblo».
Entonces Pilato trató de poner en libertad a Jesús, pero los líderes judíos gritaron: «Si pones en libertad a ese hombre, no eres “amigo del César”. Todo el que se proclama a sí mismo rey está en rebeldía contra el César».
Algunos incluso nos difaman asegurando que nosotros decimos: «¡Cuanto más pecamos, mejor!». Los que dicen tales cosas merecen ser condenados.