Mi fuerza se ha secado como barro cocido; la lengua se me pega al paladar. Me acostaste en el polvo y me diste por muerto.
Isaías 52:14 - Biblia Nueva Traducción Viviente Pero muchos quedaron asombrados cuando lo vieron. Tenía el rostro tan desfigurado que apenas parecía un ser humano, y por su aspecto, no se veía como un hombre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, Biblia Católica (Latinoamericana) Así como muchos quedaron espantados al verlo,
pues estaba tan desfigurado,
que ya no parecía un ser humano La Biblia Textual 3a Edicion De la manera que muchos quedaron espantados° a causa de ti,° Así será desfigurada su apariencia, Más que la de cualquier hombre, Su aspecto, más que el de los hijos del hombre. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Como muchos se horrorizaron de él -tan desfigurado tenía el aspecto, su apariencia era tan distinta de la humana-, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado su parecer, más que el de cualquier hombre; y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Muchos se asombrarán al verlo, por tener la cara desfigurada, y no parecer un ser humano. |
Mi fuerza se ha secado como barro cocido; la lengua se me pega al paladar. Me acostaste en el polvo y me diste por muerto.
Puedo contar cada uno de mis huesos; mis enemigos me miran fijamente y se regodean.
Mi vida es un ejemplo para muchos, porque tú has sido mi fuerza y protección.
Les ofrecí la espalda a quienes me golpeaban y las mejillas a quienes me tiraban de la barba; no escondí el rostro de las burlas y los escupitajos.
Entonces comenzaron a escupirle en la cara a Jesús y a darle puñetazos. Algunos le daban bofetadas
Cuando Jesús terminó de decir esas cosas, las multitudes quedaron asombradas de su enseñanza,
Los discípulos quedaron atónitos. —Entonces, ¿quién podrá ser salvo? —preguntaron.
Subían rumbo a Jerusalén, y Jesús caminaba delante de ellos. Los discípulos estaban llenos de asombro y la gente que los seguía, abrumada de temor. Jesús tomó a los doce discípulos aparte y, una vez más, comenzó a describir todo lo que estaba por sucederle.
Entonces la niña, que tenía doce años, ¡enseguida se puso de pie y caminó! Los presentes quedaron conmovidos y totalmente asombrados.
Entonces subió a la barca, y el viento se detuvo. Ellos estaban totalmente asombrados
Quedaron completamente asombrados y decían una y otra vez: «Todo lo que él hace es maravilloso. Hasta hace oír a los sordos y da la capacidad de hablar al que no puede hacerlo».
Todos los que lo oían quedaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas.
Le vendaron los ojos y le decían: «¡Profetízanos! ¿Quién te golpeó esta vez?».
La gente, asombrada, exclamó: «¡Qué poder y autoridad tienen las palabras de este hombre! Hasta los espíritus malignos lo obedecen y huyen a su orden».
El asombro se apoderó de todos, y quedaron pasmados. Y alababan a Dios exclamando: «¡Hoy hemos visto cosas maravillosas!».