Elías miró a su alrededor, y cerca de su cabeza había un poco de pan horneado sobre piedras calientes y un jarro de agua. Así que comió y bebió, y volvió a acostarse.
Isaías 33:16 - Biblia Nueva Traducción Viviente estos son los que habitarán en las alturas. Las rocas de los montes serán su fortaleza; se les proveerá alimentos, y tendrán agua en abundancia. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 este habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras. Biblia Católica (Latinoamericana) Este tendrá su casa en las alturas,
vivirá seguro como en un castillo
edificado sobre un peñasco
y nunca le faltarán pan ni agua. La Biblia Textual 3a Edicion Ése morará en las alturas, Picachos rocosos serán su refugio, Se le dará su pan, Y sus aguas estarán seguras. Biblia Serafín de Ausejo 1975 éste morará en las alturas, crestas rocosas serán su refugio; el pan se le dará, tiene el agua asegurada. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Este habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras. |
Elías miró a su alrededor, y cerca de su cabeza había un poco de pan horneado sobre piedras calientes y un jarro de agua. Así que comió y bebió, y volvió a acostarse.
Pero rescata de la dificultad a los pobres y hace crecer a sus familias como rebaños de ovejas.
Señor, ¿quién puede adorar en tu santuario? ¿Quién puede entrar a tu presencia en tu monte santo?
Me hace andar tan seguro como un ciervo para que pueda pararme en las alturas de las montañas.
Pero el Señor vela por los que le temen, por aquellos que confían en su amor inagotable.
Hasta los leones jóvenes y fuertes a veces pasan hambre, pero a los que confían en el Señor no les faltará ningún bien.
Confía en el Señor y haz el bien; entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás.
Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios; él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme.
El Señor dice: «Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre.
En cambio, todos los que me escuchan vivirán en paz, tranquilos y sin temor del mal».
Las personas con integridad caminan seguras, pero las que toman caminos torcidos serán descubiertas.
El nombre del Señor es una fortaleza firme; los justos corren a él y quedan a salvo.
Oh Señor, tú eres una torre de refugio para los pobres, una torre de refugio para los necesitados en su angustia. Eres refugio de la tempestad y amparo del calor. Pues los actos opresivos de la gente despiadada son como una tormenta que azota los muros,
Aunque el Señor te dio a comer adversidad y a beber sufrimiento, él seguirá contigo a fin de enseñarte; verás a tu maestro con tus propios ojos.
No tendrán hambre ni sed, y el sol ardiente ya no los alcanzará. Pues el Señor en su misericordia los guiará; los guiará junto a aguas frescas.
Entonces el Señor será su delicia. Yo les daré gran honor y los saciaré con la herencia que prometí a su antepasado Jacob. ¡Yo, el Señor, he hablado!».
Así que el rey Sedequías mandó que no regresaran a Jeremías al calabozo. En cambio, lo encerró en el patio de la guardia del palacio real. El rey también ordenó que cada día se le diera a Jeremías un pan recién horneado mientras hubiera pan en la ciudad. Así que Jeremías fue puesto en la prisión del palacio.
La voz del Señor pronto rugirá desde Sion y tronará desde Jerusalén, y los cielos y la tierra temblarán; pero el Señor será un refugio para su pueblo, una fortaleza firme para el pueblo de Israel.
¡El Señor Soberano es mi fuerza! Él me da pie firme como al venado, capaz de pisar sobre las alturas». (Para el director del coro: esta oración se acompaña con instrumentos de cuerda).
¡Qué bendito eres, oh Israel! ¿Quién es como tú, un pueblo rescatado por el Señor? ¡Él es tu escudo protector y tu espada triunfante! Tus enemigos se arrastrarán ante ti, y tú los pisotearás con fuerza sobre la espalda».