«¡No deben traer aquí a los prisioneros! —exclamaron—. ¡De ninguna manera nos conviene aumentar nuestros pecados y culpas! Nuestra culpa ya es muy grande, y la ira feroz del Señor ya se ha vuelto contra Israel».
2 Crónicas 28:14 - Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces los guerreros pusieron en libertad a los prisioneros y entregaron el botín en presencia de los líderes y de todo el pueblo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces el ejército dejó los cautivos y el botín delante de los príncipes y de toda la multitud. Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces la tropa dejó los prisioneros y el botín delante de los jefes y de toda la asamblea. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces los hombres armados dejaron a los cautivos y el botín delante de los príncipes y de toda la congregación. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entonces la tropa dejó a los prisioneros y el botín delante de los jefes y de toda la asamblea. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces el ejército dejó los cautivos y el despojo delante de los príncipes y de toda la multitud. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces los soldados reaccionaron, y delante de aquellos cuatro jefes y de todo el pueblo reunido, dejaron libres a los prisioneros y devolvieron todo lo que habían tomado. |
«¡No deben traer aquí a los prisioneros! —exclamaron—. ¡De ninguna manera nos conviene aumentar nuestros pecados y culpas! Nuestra culpa ya es muy grande, y la ira feroz del Señor ya se ha vuelto contra Israel».
Luego los cuatro hombres recién mencionados por nombre pasaron adelante y les repartieron ropa del botín a los prisioneros que estaban desnudos. Los proveyeron de ropa y sandalias, les dieron suficiente comida y bebida, y les cubrieron las heridas con aceite de oliva. A los que estaban débiles los montaron en burros y llevaron a todos los prisioneros de regreso a su propia gente en Jericó, la ciudad de las palmeras. Después regresaron a Samaria.
Entonces ellos respondieron: —Devolveremos todo y no le exigiremos nada al pueblo; haremos como tú dices. Luego llamé a los sacerdotes e hice que los nobles y los funcionarios juraran que cumplirían su promesa.