Pues el Señor cuida el sendero de los justos, pero la senda de los malos lleva a la destrucción.
1 Pedro 4:5 - Biblia Nueva Traducción Viviente pero recuerden que ellos tendrán que enfrentarse con Dios, quien está listo para juzgar a todos, tanto a vivos como a muertos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Biblia Católica (Latinoamericana) pero tendrán que rendir cuentas a Aquel que está preparado para juzgar a vivos y a muertos. La Biblia Textual 3a Edicion Ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ellos rendirán cuentas al que está preparado para juzgar a vivos y muertos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Pero ya tendrán que darle cuentas a Dios, el Juez que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos! |
Pues el Señor cuida el sendero de los justos, pero la senda de los malos lleva a la destrucción.
Dios nos juzgará por cada cosa que hagamos, incluso lo que hayamos hecho en secreto, sea bueno o sea malo.
»Por lo tanto, pueblo de Israel, juzgaré a cada uno de ustedes, según sus acciones, dice el Señor Soberano. Arrepiéntete y apártate de tus pecados. ¡No permitas que tus pecados te destruyan!
Les digo lo siguiente: el día del juicio, tendrán que dar cuenta de toda palabra inútil que hayan dicho.
Entonces el patrón lo llamó y le dijo: “¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Prepara un informe final porque voy a despedirte”.
Y él nos ordenó que predicáramos en todas partes y diéramos testimonio de que Jesús es a quien Dios designó para ser el juez de todos, de los que están vivos y de los muertos.
Pues él ha fijado un día para juzgar al mundo con justicia por el hombre que él ha designado, y les demostró a todos quién es ese hombre al levantarlo de los muertos».
Cristo murió y resucitó con este propósito: ser Señor de los vivos y de los muertos.
En presencia de Dios y de Cristo Jesús —quien un día juzgará a los vivos y a los muertos cuando venga para establecer su reino— te pido encarecidamente:
Hermanos, no se quejen unos de otros, o serán juzgados. ¡Pues miren, el Juez ya está a la puerta!