Respondió Abrahán: 'Pensé que si no había temor de Dios en este lugar, podrían matarme por causa de mi esposa.
Nehemías 5:15 - Biblia Católica (Latinoamericana) Los anteriores gobernadores habían esquilmado al pueblo: le cobraban cuatro cientas piezas de plata en pan y vino por día, y sus hombres abusaban del pueblo. Yo no hice algo parecido porque temía a Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero los primeros gobernadores que fueron antes de mí abrumaron al pueblo, y tomaron de ellos por el pan y por el vino más de cuarenta siclos de plata, y aun sus criados se enseñoreaban del pueblo; pero yo no hice así, a causa del temor de Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Los gobernadores anteriores, por contraste, impusieron pesadas cargas al pueblo, al exigir una ración diaria de comida y vino, además de cuarenta piezas de plata. Hasta sus ayudantes se aprovechaban del pueblo. Sin embargo, como yo temía a Dios, no actué de esa manera. La Biblia Textual 3a Edicion Y aunque los gobernadores que fueron antes de mí subyugaban al pueblo y les cobraban más de cuarenta siclos de plata por el pan y por el vino, y aun sus criados oprimían al pueblo, yo no lo hice, a causa del temor de Dios. Biblia Serafín de Ausejo 1975 En cambio, los gobernadores que me habían precedido habían gravado al pueblo: además de quitarles pan y vino, les exigían cuarenta siclos de plata. También sus criados oprimían al pueblo. Pero yo no procedí así, por temor de Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas los primeros gobernadores que fueron antes de mí, cargaron al pueblo, y tomaban de ellos pan y vino, además de cuarenta siclos de plata; a más de esto, sus criados se enseñoreaban sobre el pueblo; pero yo no hice así, a causa del temor de Dios. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los que habían gobernado antes que yo fueron malos con el pueblo, porque cobraban cuarenta monedas de plata al día por comida y vino. También sus ayudantes habían sido malos, pero yo no hice eso porque amo y respeto a Dios. |
Respondió Abrahán: 'Pensé que si no había temor de Dios en este lugar, podrían matarme por causa de mi esposa.
Al tercer día José les dijo: 'Les doy un medio para que se salven, pues yo también tengo temor de Dios.
Además estuve tan absorbido por el trabajo de las fortificaciones que no compré campos, y todos mis hombres estaban allí trabajando.
Y añadí: 'Lo que han hecho no está bien. ¿No quieren obedecer a nuestro Dios? ¿Quieren seguir las practicas vergonzosas de nuestros enemigos paganos?'
¡Aleluya! ¡Feliz el hombre que teme al Señor y valora mucho sus mandamientos!
Con la bondad y la fidelidad uno repara sus faltas, pero con el temor de Yavé se aleja del mal.
Quien de ustedes respeta a Yavé, escuche la voz de su servidor. El que camina a oscuras, sin luz para alumbrarse, que confíe en el Nombre de Yavé, y que se apoye en su Dios.
compré ese campo a mi primo Hanamel de Anatot y le pagué como precio diecisiete siclos de plata.
Y si saludan sólo a sus amigos, ¿qué tiene de especial? También los paganos se comportan así.
Cuando me encontraba entre ustedes y estuve necesitado, no molesté a nadie, sino que los hermanos venidos de Macedonia me dieron lo necesario. Me cuidé de ser un peso para ustedes, y todavía me cuidaré:
¿En qué pudieron ustedes sentirse inferiores a las demás Iglesias? Solamente en que no he sido una carga para ustedes. ¡Perdónenme esta ofensa!
Cobrará el diezmo de sus cosechas y de su uva para dárselo a sus eunucos y a sus servidores.