Los servidores de Absalón llegaron donde la mujer y le preguntaron: '¿Dónde están Ajimaas y Jonatán?' La mujer les respondió: 'Siguieron su camino hacia el Jordán'. Los buscaron, y como no los encontraron, retornaron a Jerusalén.
Levítico 19:11 - Biblia Católica (Latinoamericana) No hurtarán, no mentirán, ni se engañarán mutuamente. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro. Biblia Nueva Traducción Viviente »No robes. »No se engañen ni se estafen unos a otros. La Biblia Textual 3a Edicion No robaréis,° ni mentiréis,° ni os engañaréis unos a otros. Biblia Serafín de Ausejo 1975 No hurtaréis, ni mentiréis, ni os engañaréis unos a otros. Biblia Reina Valera Gómez (2023) No hurtaréis, y no engañaréis, ni mentiréis ninguno a su prójimo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »No roben. No mientan. No se engañen unos a otros, |
Los servidores de Absalón llegaron donde la mujer y le preguntaron: '¿Dónde están Ajimaas y Jonatán?' La mujer les respondió: 'Siguieron su camino hacia el Jordán'. Los buscaron, y como no los encontraron, retornaron a Jerusalén.
Pero el viejo profeta le replicó: 'Yo también soy un profeta como tú y un ángel me habló. Me transmitió esta orden de Yavé: Haz que se venga contigo a tu casa para que coma pan y beba agua'. Era una mentira.
No morará en mi casa el que trama el engaño; el que anda con mentiras no comparezca en mi presencia.
No codicies la casa de tu prójimo. No codicies su mujer, ni sus servidores, su buey o su burro. No codicies nada de lo que le pertenece.
Si un ladrón, sorprendido de noche forzando una casa, es herido mortalmente, el que lo mató no será culpado.
Si no es hallado el ladrón, el dueño de la casa será presentado ante los jueces y jurará no haber echado mano de las cosas de su prójimo ni haber tenido parte en el robo.
Pues desde el más chico al más grande, todos andan buscando su propio provecho, y desde el sacerdote hasta el profeta son todos unos embusteros.
Tampoco rebusques en tus viñas, ni recojas de tus huertos las frutas caídas. Las dejarás al pobre y al forastero: ¡Yo soy Yavé, tu Dios!
Se comprobará que Dios es fidelidad, mientras que el hombre siempre defrauda, como dice la Escritura: Será probado que tus palabras son verdaderas y saldrás vencedor si te quieren juzgar.
Por eso, no más mentiras; que todos digan la verdad a su prójimo, ya que todos somos parte del mismo cuerpo.
El que robaba, que ya no robe, sino que se fatigue trabajando con sus manos en algo útil y así tendrá algo que compartir con los necesitados.
No se mientan unos a otros: ustedes se despojaron del hombre viejo y de sus vicios
para los adúlteros y los que tienen relaciones sexuales entre hombres o con niños, para los mentirosos y para los que juran en falso. Habría que añadir todos los demás pecados que van en contra de la sana doctrina,
Pero para los cobardes, los renegados, los corrompidos, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras, en una palabra, para todos los falsos, su lugar y su parte es el lago que arde con fuego de azufre, que es la segunda muerte.