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Daniel 9:9 - Biblia Católica (Latinoamericana)

Que el Señor nuestro Dios tenga misericordia y nos perdone porque nos rebelamos contra él.

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Biblia Reina Valera 1960

De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pero el Señor, nuestro Dios, es misericordioso y perdonador, a pesar de habernos rebelado contra él.

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La Biblia Textual 3a Edicion

De YHVH nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque nosotros nos hemos rebelado contra Él,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Al Señor, nuestro Dios, la misericordia y el perdón, porque fuimos rebeldes contra él,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Del Señor nuestro Dios es el tener misericordia, y el perdonar, aunque contra Él nos hemos rebelado;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Pero tú nos entiendes, y habrás de perdonarnos. ”Todos nosotros hemos pecado contra ti.

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Daniel 9:9
28 Referencias Cruzadas  

David dijo a Gad: 'Estoy en un gran aprieto, pero es mejor para nosotros caer en las manos de Yavé, porque él es rico en misericordia, antes que caer en manos de los hombres'.


Escucha la súplica de tu servidor y de tu pueblo Israel cuando vengan a orar a este lugar. Escúchala desde lo alto del cielo, del lugar donde tú habitas, escucha y perdona.


pero en tu inmensa ternura, no los hiciste desaparecer, no los abandonaste, porque eres un Dios lleno de piedad y de ternura.


Pero de ti procede el perdón, y así se te venera.


Como confía en la aurora el centinela, así Israel confíe en el Señor; porque junto al Señor está su bondad y la abundancia de sus liberaciones,


y tuya es, oh Señor, también la gracia. Que eres tú quien retribuye a cada cual según sus obras.


Mas tú, Señor, Dios tierno y compasivo, lento para enojarte, lleno de amor y lealtad,


Tú eres, Señor, bueno e indulgente, lleno de amor con los que te invocan.


Que el malvado deje sus caminos, y el criminal sus proyectos; vuélvanse a Yavé, que tendrá piedad de ellos, a nuestro Dios, que está siempre dispuesto a perdonar.


Yo quiero felicitar a Yavé por sus favores y cantar sus alabanzas, por todo lo que ha hecho por nosotros, por la gran bondad que demostró a Israel, que nos demostró al compadecerse de nosotros y darnos tantos beneficios.


Aunque nuestras faltas nos acusen, tú, Yavé, haz algo para gloria de tu nombre. En verdad, muchas son nuestras rebeldías, y grande nuestro pecado contra ti.


Pero el pueblo de Israel se rebeló contra mí en el desierto. No siguieron mis mandamientos, menospreciaron mis leyes, las que debe el hombre practicar para vivir, no tuvieron respeto alguno por mis sábados. Entonces pensé descargar mi cólera contra ellos y hacerlos desaparecer en el desierto.


Pecamos, cometimos injusticias, fuimos infieles, nos rebelamos; nos apartamos de tus mandamientos y de tus leyes.


No hicimos caso a tus servidores los profetas que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros jefes y a nuestros padres como también a toda la nación.


Tú, Señor, has sido justo y nosotros sólo tenemos derecho a la vergüenza como en ese día, nosotros la gente de Judá, los habitantes de Jerusalén y todo Israel, estemos cerca o lejos en todos los países donde nos dispersaste por culpa de las infidelidades que cometimos contra ti.


Oh Yavé, la vergüenza sea para nosotros, para nuestros reyes, nuestros jefes y nuestros padres, porque pecamos contra ti.


Se dirigió a Yavé y le dijo: 'Ah, Yavé, es exactamente lo que yo preveía cuando estaba todavía en mi tierra, y por esto traté de huir a Tarsis. Yo sabía que tú eres un Dios clemente y misericordioso, paciente y lleno de bondad, siempre dispuesto a perdonar.