'Habla a los israelitas. Diles: Cualquier hombre cuya mujer se haya desviado y le haya engañado:
Números 5:19 - La Torah Entonces, el sacerdote conjurará a la mujer y le dirá: 'Si no ha dormido un hombre contigo, si no te has desviado ni manchado desde que estás bajo la potestad de tu marido, sé inmune a estas aguas amargas y funestas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y el sacerdote la conjurará y le dirá: Si ninguno ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición; Biblia Nueva Traducción Viviente Enseguida el sacerdote pondrá a la mujer bajo juramento y le dirá: “Si ningún otro hombre ha tenido relaciones sexuales contigo y no te has descarriado ni te has contaminado mientras has estado bajo la autoridad de tu esposo, que seas inmune a los efectos de esta agua amarga que trae la maldición. Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces el sacerdote pedirá a la mujer que repita esta maldición: 'Si nadie más que tu marido se ha acostado contigo y no te has descarriado con otro hombre, esta agua amarga que trae la maldición manifestará tu inocencia. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces el sacerdote la conjurará° y dirá a la mujer: Si no ha yacido contigo varón, y no te has descarriado de tu marido con mancilla, sé inocente de estas aguas amargas que acarrean maldición. Biblia Serafín de Ausejo 1975 conjurará a la mujer: 'Si ningún hombre ha dormido contigo, no te has desviado ni deshonrado desde que te desposaste con tu marido, que no te dañe este agua amarga portadora de maldición. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y el sacerdote la conjurará, y le dirá: Si ningún hombre se ha acostado contigo, y si no te has descarriado de tu marido a inmundicia, libre seas de esta agua amarga que causa la maldición; |
'Habla a los israelitas. Diles: Cualquier hombre cuya mujer se haya desviado y le haya engañado:
Pondrá el sacerdote a la mujer delante de Adonai, le descubrirá la cabeza y pondrá en sus manos la oblación conmemorativa, o sea, la oblación de los celos. El sacerdote tendrá en sus manos las aguas de maldición y funestas.
Pero si la mujer no se ha manchado, sino que es pura, estará exenta de toda culpa y tendrá hijos.