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Éxodo 22:30 - La Torah

Hombres santos seréis para mí. No comáis la carne despedazada por una fiera en el campo; echádsela a los perros.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»También tienes que entregarme las primeras crías de tu ganado, de tus ovejas y de tus cabras. Dejarás la nueva cría con su madre durante siete días y al octavo día me la entregarás.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Sean para mí como personas consagradas: ustedes no comerán de la carne que haya sido destrozada por animales en el campo, sino que se la darán a los perros.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Así harás con el de tu buey y con el de tu oveja. Siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Hombres santos seréis para mí. No comerás la carne de un animal destrozado en el campo por una fiera; se la echaréis a los perros.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Así harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

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Otras versiones



Éxodo 22:30
14 Referencias Cruzadas  

A los ocho días será circuncidado entre vosotros todo varón, de generación en generación, tanto el nacido en casa como el comprado con dinero a cualquier extraño que no sea de tu raza.


consagrarás a Adonai todo lo que abre el seno materno. Todo primer nacido de tus ganados, si son machos, pertenecen también a Adonai.


Porque yo soy Adonai, vuestro Di-s; santificaos y sed santos, pues yo soy santo. No os haréis impuros con ninguno de esos bichos que se arrastran por el suelo.


Pues yo soy Adonai, el que os he subido de la tierra de Egipto, para ser vuestro Di-s. Sed, pues, santos porque yo soy santo.


Al octavo día será circuncidado el niño en la carne de su prepucio;


Todo nativo o forastero que coma carne de bestia muerta o destrozada lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta la tarde; después será puro.


Cuando nazca un ternero, o un cordero, o cabrito, quedará siete días con su madre; y desde el día octavo en adelante será grato como ofrenda de manjar abrasado para Adonai.


No comerá animal muerto o destrozado que le haga impuro. Yo, Adonai.


Habla a los israelitas y diles: No comeréis sebo de buey, ni de cordero ni de cabra.


El sebo de animal muerto o destrozado podrá servir para cualquier uso, pero en modo alguno lo comeréis.


Tampoco comeréis sangre, ni de ave ni de animal, en ninguno de los lugares en que habitaréis.


No comeréis ninguna bestia muerta. Se la darás al forastero que vive en tus ciudades para que él la coma, o bien véndesela a un extranjero. Porque tú eres un pueblo consagrado a Adonai tu Di-s. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.


Todo primogénito que nazca en tu ganado mayor o menor, si es macho, lo consagraras a Adonai tu Di-s. No someterás al trabajo al primogénito de tu vaca ni esquilarás al primogénito de tu oveja.