Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes; y toda la asamblea de la comunidad de los israelitas lo inmolará entre dos luces.
Éxodo 16:12 - La Torah 'He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: Al atardecer comeréis carne y por la mañana os hartaréis de pan; y así sabréis que yo soy Adonai, vuestro Di-s.' Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente «He oído las quejas de los israelitas. Ahora diles: “Por la tarde tendrán carne para comer, y por la mañana tendrán todo el pan que deseen. Así ustedes sabrán que yo soy el Señor su Dios”». Biblia Católica (Latinoamericana) He oído las quejas de mi pueblo. Diles: por la tarde comerán carne y por la mañana se saciarán de pan; así sabrán que yo soy Yavé, el Dios de ustedes. La Biblia Textual 3a Edicion Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales, diciendo: Al atardecer comeréis carne, y por la mañana os hartaréis de pan. Entonces sabréis que Yo soy YHVH, vuestro Dios. Biblia Serafín de Ausejo 1975 'He escuchado las murmuraciones de los israelitas. Háblales y diles: 'Al atardecer comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Yahveh, vuestro Dios''. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Entre las dos tardes comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. |
Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes; y toda la asamblea de la comunidad de los israelitas lo inmolará entre dos luces.
'Para que crean que se te ha aparecido Adonai, el Di-s de sus padres, el Di-s de Abraham, el Di-s de Isaac y el Di-s de Jacob.'
Yo os haré mi pueblo, y seré vuestro Di-s; y sabréis que yo soy Adonai, vuestro Di-s, que os sacaré de la esclavitud de Egipto.
Así dice Adonai: En esto conocerás que yo soy Adonai: Mira que voy a golpear con el cayado que tengo en la mano las aguas del Río, y se convertirán en sangre.
Porque yo soy Adonai, vuestro Di-s; santificaos y sed santos, pues yo soy santo. No os haréis impuros con ninguno de esos bichos que se arrastran por el suelo.
La chusma que se había mezclado al pueblo se dejó llevar de su apetito. También los israelitas volvieron a sus llantos diciendo: '¿Quién nos dará carne para comer?
'¿Hasta cuándo esta comunidad perversa, que está murmurando contra mí? He oído las quejas de los israelitas, que están murmurando contra mí.