Pero el residente y el jornalero no la comerán.
El extranjero y el jornalero no comerán de ella.
Los residentes temporales y los jornaleros tampoco podrán comerla.
El extranjero que reside en Israel o que trabaja a tu servicio no la comerá.
Ni el extranjero ni el asalariado podrá comer de ella.
pero no podrán comerla ni los jornaleros ni los extraños.
El extranjero y el asalariado no comerán de ella.
Ningún laico comerá de las cosas sagradas; ningún huésped del sacerdote ni jornalero suyo comerá de las cosas sagradas.