Y Moisés alzó la mano y golpeó la peña con su vara dos veces. El agua brotó en abundancia, y bebió la comunidad y su ganado.
Deuteronomio 8:15 - La Torah que te ha conducido a través de ese desierto grande y terrible entre serpientes abrasadoras y escorpiones: que en un lugar de sed, sin agua, hizo brotar para ti agua de la roca más dura; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; Biblia Nueva Traducción Viviente No olvides que él te guio por el inmenso y terrible desierto, que estaba lleno de escorpiones y serpientes venenosas, y que era tan árido y caliente. ¡Él te dio agua de la roca! Biblia Católica (Latinoamericana) y que te ha conducido a través de este desierto grande y terrible, lleno de serpientes-abrasadoras y escorpiones, tierra árida donde no hay agua. Pero para ti la hizo brotar de una roca dura, La Biblia Textual 3a Edicion que te condujo por el vasto y terrible desierto, con serpientes abrasadoras° y escorpiones, y en una región sedienta y carente de agua, te sacó agua de la roca de pedernal, Biblia Serafín de Ausejo 1975 el que te condujo por el vasto y terrible desierto, por tierra de serpientes abrasadoras y escorpiones, tierra árida, donde faltaba el agua; el que hizo brotar agua para ti de la piedra dura como el pedernal, Biblia Reina Valera Gómez (2023) que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y Él te sacó agua de la roca del pedernal; |
Y Moisés alzó la mano y golpeó la peña con su vara dos veces. El agua brotó en abundancia, y bebió la comunidad y su ganado.
Envió entonces Adonai contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel.
Partimos del Horeb y fuimos por ese enorme y temible desierto que habéis visto, camino de la montaña de los amorreos, como Adonai nuestro Di-s nos había mandado, y llegamos a Cadés Barnea.
Le hace cabalgar por las alturas de la tierra, le alimenta de los frutos del campo, le da a gustar miel de la peña, y aceite de la dura roca,