Porque yo le conozco y sé que mandará a sus hijos y a su descendencia que guarden el camino de Adonai, practicando la justicia y el derecho, de modo que pueda concederle Adonai a Abraham lo que le tiene apalabrado.'
Deuteronomio 4:10 - La Torah El día que estabas en el Horeb en presencia de Adonai tu Di-s, cuando Adonai me dijo: 'Reúneme al pueblo para que yo les haga oír mis palabras a fin de que aprendan a tenerme mientras vivan en el suelo y se las enseñen a sus hijos', Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos; Biblia Nueva Traducción Viviente Jamás te olvides del día que estuviste ante el Señor tu Dios en el monte Sinaí, donde él me dijo: “Convoca al pueblo para que se presente ante mí, y yo mismo lo instruiré. Entonces ellos aprenderán a temerme toda su vida y les enseñarán a sus hijos que también me teman”. Biblia Católica (Latinoamericana) Me refiero al día en que ustedes estuvieron en presencia de Yavé en el monte Horeb y él me dijo: 'Reúneme al pueblo para que oiga mis palabras. Así me temerán mientras vivan en esa tierra y enseñarán estas palabras a sus hijos. La Biblia Textual 3a Edicion El día que estuviste delante de YHVH tu Dios en Horeb, cuando YHVH me dijo: Congrégame al pueblo y haré que oigan mis palabras para que aprendan a temerme todos los días que vivan sobre esta tierra, y las enseñen a sus hijos, Biblia Serafín de Ausejo 1975 El día en que estuviste ante Yahveh, tu Dios, en el Horeb, me dijo Yahveh: 'Congrégame al pueblo para que oiga mis palabras, a fin de que aprendan por ellas a tenerme temor todos los días de su vida sobre la tierra y se las enseñen a sus hijos'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra: y las enseñarán a sus hijos; |
Porque yo le conozco y sé que mandará a sus hijos y a su descendencia que guarden el camino de Adonai, practicando la justicia y el derecho, de modo que pueda concederle Adonai a Abraham lo que le tiene apalabrado.'
Al tercer mes después de la salida de Egipto, ese mismo día, llegaron los hijos de Israel al desierto de Sinaí.
y estén preparados para el tercer día; porque al día tercero descenderá Adonai a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí.
Al tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un poderoso resonar de trompeta; y todo el pueblo que estaba en el campamento se echó a temblar.
Dijo Adonai a Moisés: 'Mira: Voy a presentarme a ti en una densa nube para que el pueblo me oiga hablar contigo, y así te dé crédito para siempre.' Y Moisés refirió a Adonai las palabras del pueblo.
Todo el pueblo percibía los truenos y relámpagos, el sonido de la trompeta y el monte humeante, y temblando de miedo se mantenía a distancia.
Respondió Moisés al pueblo: 'No temáis, pues Di-s ha venido para poneros a prueba, para que su temor esté ante vuestros ojos, y no pequéis'.
Enseñádselas a vuestros hijos, hablando de ellas tanto si estás en casa como si vas de viaje, así acostado como levantado.
Estos son los preceptos y normas que cuidaréis de poner en práctica en la tierra que Adonai el Di-s de tus padres te ha dado en posesión, todos los días que viváis en su suelo.
y, en presencia de Adonai tu Di-s, en el lugar que él haya elegido para morada de su nombre, comerás el diezmo de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, así como los primogénitos de tu ganado mayor y menor; a fin de que aprendas a temer siempre a Adonai tu Di-s.
La llevará consigo; la leerá todos los días de su vida para aprender a temer a Adonai su Di-s, guardando todas las palabras de esta Ley y estos preceptos, para ponerlos en práctica.
Pero ten cuidado y guárdate bien, no vayas o olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto, ni dejes que se aparten de tu corazón en todos los días de tu vida; enséñaselas, por el contrario, a tus hijos y a los hijos de tus hijos.
¡Ojalá fuera siempre así su corazón para temerme y guardar todos mis mandamientos, y de esta forma ser eternamente felices, ellos y sus hijos!
a fin de que temas a Adonai tu Di-s, guardando todos los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, tú, tu hijo y tu nieto, todos los días de tu vida, y así se prolonguen tus días.
Se la repetirás a tus hijos, les hablarás de ellas tanto si estás en casa como si vas de viaje, así acostado como levantado;