Yo os haré mi pueblo, y seré vuestro Di-s; y sabréis que yo soy Adonai, vuestro Di-s, que os sacaré de la esclavitud de Egipto.
Deuteronomio 29:5 - La Torah No habéis tenido pan que comer, ni vino o licor fermentado que beber, para que supierais que yo, Adonai, soy vuestro Di-s. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido sobre vuestro pie. Biblia Nueva Traducción Viviente Durante cuarenta años te guie por el desierto, sin embargo, ni tu ropa ni tus sandalias se gastaron. Biblia Católica (Latinoamericana) No tenían pan que comer, ni vino o licor fermentado que beber, y así fue como descubrieron que yo, Yavé, soy el Dios de ustedes. La Biblia Textual 3a Edicion Yo os hice andar cuarenta años por el desierto. Vuestras vestiduras no se os han desgastado sobre vosotros, ni vuestras sandalias se han desgastado en vuestro pie. Biblia Serafín de Ausejo 1975 No comisteis pan ni bebisteis vino ni bebida fermentada, para que sepáis por experiencia que yo soy Yahveh, vuestro Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y yo os he traído cuarenta años por el desierto; vuestra ropa no se ha envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido sobre vuestro pie. |
Yo os haré mi pueblo, y seré vuestro Di-s; y sabréis que yo soy Adonai, vuestro Di-s, que os sacaré de la esclavitud de Egipto.
y vuestros hijos serán nómadas cuarenta años en el desierto, cargando con vuestra infidelidad, hasta que no falte uno solo de vuestros cadáveres en el desierto.
El año cuarenta, el día uno del undécimo mes, habló Moisés a los israelitas exponiendo todo cuanto Adonai la había mandado respecto a ellos.
Acuérdate de todo el camino que Adonai tu Di-s te ha hecho andar durante estos cuarenta años en el desierto para humillarte, probarte y conocer lo que había en tu corazón: si ibas o no a guardar sus mandamientos.
Te humilló, te hizo pasar hambre, te dio a comer el maná que ni tú ni tus padres habíais conocido, para mostrarte que no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca de Adonai.
No se gastó el vestido que llevabas ni se hincharon tus pies a lo largo de esos cuarenta años.