[De David. Salmo.] Oráculo de Yahvé a mi Señor: 'Siéntate a mi diestra, hasta que haga de tus enemigos estrado de tus pies'.
Malaquías 3:1 - Biblia de Jerusalem 3-Edicion Voy a enviar a mi mensajero a allanar el camino delante de mí, y en seguida vendrá a su templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el Ángel de la alianza que tanto deseáis, ya llega, dice Yahvé Sebaot. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos. Biblia Nueva Traducción Viviente «¡Miren! Yo envío a mi mensajero y él preparará el camino delante de mí. Entonces el Señor al que ustedes buscan vendrá de repente a su templo. El mensajero del pacto a quien buscan con tanto entusiasmo, sin duda vendrá», dice el Señor de los Ejércitos Celestiales. Biblia Católica (Latinoamericana) Estoy para enviar a mi mensajero, al que despejará el camino delante de mí; pues pronto entrará en su santuario el Señor que ustedes piden. Fíjense que ya llega el mensajero de la alianza que ustedes tanto desean, dice Yavé de los ejércitos. La Biblia Textual 3a Edicion He aquí, Yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí. Y vendrá súbitamente a su Casa el Señor a quien vosotros buscáis; el ángel° del pacto, a quien vosotros deseáis: He aquí viene, dice YHVH Sebaot. Biblia Serafín de Ausejo 1975 He aquí que yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí. Muy pronto vendrá a su templo el Señor a quien buscáis, el Ángel de la alianza que deseáis. Mirad que ya llega -dice Yahveh Sebaot-. Biblia Reina Valera Gómez (2023) He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá repentinamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el mensajero del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, dice Jehová de los ejércitos. |
[De David. Salmo.] Oráculo de Yahvé a mi Señor: 'Siéntate a mi diestra, hasta que haga de tus enemigos estrado de tus pies'.
Yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te he preparado.
Hazle caso y obedécele; no te rebeles contra él, pues actúa en mi Nombre y no perdonará vuestras transgresiones.
Ahí viene el Señor Yahvé con poder, y su brazo lo sojuzga todo. Ved que su salario le acompaña, y su paga le precede.
en todas sus angustias. No fue un mensajero ni un ángel: él mismo en persona los liberó. Por su amor y su compasión él los rescató: los levantó y los llevó todos los días desde siempre.
Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está en cinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.
Grande es su señorío, y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para restaurarlo y consolidarlo por la equidad y la justicia. Desde ahora y hasta siempre, el celo de Yahvé Sebaot hará eso.
Entonces Ageo, el mensajero de Yahvé, habló así al pueblo, en virtud del mensaje de Yahvé: 'Yo estoy con vosotros, oráculo de Yahvé.'
Sabréis así que yo os dirigí esta advertencia para que se mantuviera mi alianza con Leví, dice Yahvé Sebaot.
Los labios del sacerdote guardarán el saber, y la Ley se busca en su boca, pues es el mensajero de Yahvé Sebaot.
Voy a enviaros al profeta Elías antes de que llegue el Día de Yahvé, grande y terrible. 2
Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor para preparar sus caminos
Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle,
os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor;
Presentándose en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.
Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas;
Pablo añadió: 'Juan bautizó con un bautismo de conversión, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, o sea en Jesús.'
Éste es el que, en la asamblea del desierto, estuvo con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres; el que recibió palabras de vida para comunicárnoslas.