El adjetivo "pecuniario, ria" se refiere a todo aquello perteneciente o relativo al dinero, especialmente al dinero en efectivo o a las posesiones materiales con valor económico. Su origen etimológico se encuentra en el latín pecuniarius, derivado a su vez de pecunia, que significa "dinero" o "riqueza".
La palabra pecunia en latín se relaciona con pecus, que significa "ganado". En la antigua Roma, antes de la acuñación de monedas, la riqueza se medía principalmente en cabezas de ganado. El ganado, como vacas, ovejas y cabras, representaba una forma de capital y se utilizaba como medio de intercambio. De esta manera, la palabra pecunia, inicialmente asociada al ganado, evolucionó para designar cualquier tipo de riqueza material, incluyendo el dinero una vez que este se introdujo.
Con el desarrollo de la economía y la sociedad romana, el concepto de pecunia se amplió para abarcar diferentes formas de riqueza, desde la tierra y las propiedades hasta las monedas y los metales preciosos. El adjetivo pecuniarius, por lo tanto, se utilizaba para describir cualquier asunto relacionado con estas formas de riqueza.
En la actualidad, el término "pecuniario, ria" se emplea principalmente en contextos formales, legales y económicos. Se utiliza para referirse a asuntos relacionados con:
El juez impuso una pena pecuniaria al acusado por el delito cometido.
La empresa ofreció una compensación pecuniaria a las víctimas del accidente.
La familia contaba con escasos recursos pecuniarios para afrontar los gastos médicos.
En resumen, "pecuniario, ria" es un adjetivo que, aunque conserva su raíz etimológica relacionada con la riqueza material, se utiliza hoy en día para describir asuntos relacionados con el dinero, especialmente en contextos formales y legales, haciendo referencia a multas, compensaciones, intereses, recursos y beneficios económicos.