La palabra "ajimezado, da" es un adjetivo derivado del sustantivo "ajimez". Describe algo que tiene la forma o las características de un ajimez. Si bien la definición simple es "en forma de ajimez", profundizar en su significado requiere entender qué es un ajimez y su contexto histórico.
Un ajimez es una ventana geminada, es decir, dividida verticalmente en dos vanos por una pequeña columna o parteluz, generalmente de piedra. Cada vano suele estar coronado por un arco, que puede ser de medio punto, apuntado o lobulado. A menudo, estos arcos se encuentran dentro de un arco mayor que enmarca toda la ventana.
El origen del ajimez se remonta a la arquitectura islámica, donde era un elemento común. La palabra "ajimez" proviene del árabe hispánico aximés, y este del árabe clásico šimās, que significa 'ventana con celosía'. Aunque la función de celosía no siempre se mantiene en los ajimeces posteriores, la estructura geminada sí persiste.
Durante la Edad Media, el ajimez se incorporó a la arquitectura cristiana, especialmente en la península ibérica, convirtiéndose en un elemento característico del estilo mudéjar y gótico. Su uso se extendió tanto a edificios religiosos como civiles, palacios y casas señoriales.
Desde el ajimezado balcón, la dama observaba la bulliciosa plaza.
En resumen, "ajimezado, da" es mucho más que "en forma de ajimez". Es una palabra que evoca la historia, la arquitectura y la estética de diferentes culturas, principalmente la islámica y la cristiana de la península ibérica. Su uso, tanto en la descripción arquitectónica como en el lenguaje literario, añade una capa de riqueza y profundidad a la imagen que se quiere transmitir.