
Mientras se encontraban en un servicio, el pastor y profeta Moises Bell hace el llamado para que las personas confiesen a Cristo como su Salvador.
Allí, Dios le revela que hay un hombre que debe ir al altar a entregarle su vida a Jesús, ya que de lo contrarío sería asesinado.
Luego de insistir e insistir, y realizando una cuenta regresiva para ver si el hombre da el paso de fe, cuando va por el número 9, el joven se acerca al altar.
Luego, a través del Don de Ciencia, Dios le revela al pastor que hay alguien que posee un arma, y más específica de color plateada.
Pide que esa persona la entregue y la coloque sobre el púlpito.
Increíblemente, un hombre joven se acerca con el arma y la coloca sobre dicho lugar; haciendo que las personas presente glorifiquen y alaben a Dios por tal obra de revelación.