Incluso cuando los médicos dicen que no hay solución, que no hay más nada que hacer, Dios interviene para demostrar que para aquel que cree todo es posible.
Daniel Ramos nos comparte su sorprendente testimonio, en el cual nos relata cómo Dios se glorificó en su diagnóstico médico y como lo levantó del lecho de muerta mientras luchaba contra un cáncer que amenazaba con quitarle la vida.
En primera instancia, todo parecía estar bien para él, hasta que algunas personas se percataron de que comenzó a perder peso de manera preocupante, tomando en cuenta que su contextura física era moderada.
Aquello lo alertó para ir a un chequeo médico, donde tras darse los resultados lo enviaron a otro centro de ayuda; enterándose al tiempo que en su cuerpo tenía un cáncer agresivo en una atapa muy avanzada.
Debido al deterioro de su estado y la condición en la que se encontraba la enfermedad, lo enviaron a recibir quimioterapia, aunque con pocas probabilidades de éxito y recuperación según la perspectiva de los médicos.
A pesar de todo el doloroso proceso por el que atravesó, Ramos asegura que siempre vio la mano de Dios a su favor, fortaleciéndolo y proveyéndole todo lo que necesitaba.
Si bien muchos pronosticaban su muerte, el Señor era quien tenía la última palabra, por eso, luego de recibir una poderosa oración, pudo experimentar la sanidad divina que tanto había estado pidiendo en oración, por lo que hoy puede testificar de las maravillas de Dios, motivando a los creyentes a no dejar de creer en todo lo que el Todopoderoso ha dicho y prometido.