Samuel Reyes, un joven que conocía de la palabra de Dios, pero atravesó un fuerte episodio de su vida, donde su corazón se empezó a pervertir por lo que el mundo le ofrecía y decidió inclinarse hacia todas las cosas malas que sabía que no debía hacer.
Samuel pertenecía al grupo de danzas de su iglesia, servía a Dios; sin embargo, estuvo atado por la homosexualidad por mucho tiempo, una vez que confeso sus pecados Dios le liberto completamente y hoy en día es un testimonio vivo de que Dios transforma vidas y puede decir con total firmeza que tiene una identidad en Cristo.