En ocasiones, las personas se apartan de Dios con la finalidad de tener una vida «libre» y exitosa, pero a mitad del camino se dan cuenta de que la verdadera felicidad solo la encuentren en Él.
El pastor Alvaro Regalado cuenta a continuación su testimonio y lo que Dios hizo en su vida para actualmente poder servirle.
Aunque en su juventud estuvo en una iglesia donde conocía al Señor, una decisión lo llevó a apartarse.
Esto causó que se involucrara con las personas incorrectas, que más tarde lo involucrarían en el mundo de las drogas y el narcotráfico.
Con el tiempo, su estilo de vid se vino en picada. Constantemente drogado, violento y muy problemático.
Si bien llevaba una vida placentera y con mucho dinero, en realidad Regalado no vivía de forma feliz a pesar de también estar casado.
Fue gracias su esposa, que Alvaro recordó lo que era una iglesia, y tras decidir acompañarla, su vida dio un giro de 360 grados donde deseaba reconciliarse con Dios.
Hoy día, ya nuevamente en sus caminos, no solo predica su Palabra, sino que también le sirve por medio del ministerio, contando sus maravillas y propósitos para con cada ser humano.