El hermano Andri Corporan nos comparte el testimonio sobre su conversión ya que vivió en el ateísmo desde su niñez y como Dios toco su corazón hasta darle un giro a su forma de pensar sin importar todo el conocimiento que había obtenido para lograr que su incredulidad creciera.
Al pasar el tiempo las cosas de la vida, los vicios, las mujeres y los diversos estudios no pudieron llenar el vació en su corazón así que, desesperado hablo a Dios y le pidió se hiciera palpable en su vida para que pudiera creerle.
En medio de sus dudas tuvo un encuentro sobrenatural con Dios, padeció dificultades con su salud y desde ese momento Andri vivió para conocer profundamente a Dios pues ya se le había revelado de muchas formas.