Tras convertirse al cristianismo no pudo volver a su ciudad, perdió el contacto con muchos de sus familiares, se le cerraron muchas puertas en el ámbito económico y ninguno de sus conocidos le dirige palabra alguna.
Sin embargo, la alegría de su corazón es completa al mirar que Jesús le dio una familia grande, una iglesia hermosa, y una nueva oportunidad para vivir en la verdad. <<Jesús cambio mi ser>>.