En ocasiones, Dios tiene que permitir que situaciones no tan agradables nos sucedan para que recurramos a Él; pero al final nos daremos cuenta que era lo mejor.
Te compartimos el impactante testimonio de nuestro hermano Juan Carlos Yañez, quien desde muy temprana edad las circunstancias le llevaron a vivir una vida de perdición.
Se vio envuelto en los vicios, escalando en el ambiente criminal hasta llegar a estar encargado de una importante y peligrosa organización.
Exportó drogas, secuestró, extorsionó, torturó y asesinó a muchas personas y del mismo modo padeció una gran cantidad de dificultades, hasta el punto de perder una de sus piernas.
Pero aun ahí Dios tuvo misericordia de él y trató de una manera muy fuerte en su vida para que pudiera rendir su vida a sus pies, ahora nuestro hermano sirve a Cristo predicando el Evangelio y como encargado de una casa de rehabilitación.