Dios puede transformar de maneras sorprendentes las vidas de las personas, y la hermana Diomery Guzman es un claro ejemplo de ello.
Aunque fue criada en el evangelio, Guzman optó por tomar un mal camino que la condujo a la perdición a apartarse completamente de Dios.
No solo se involucró con la brujería, sino también con el lesbianismo, las drogas y la prostitución.
Mientras estaba perdida, lo que fue antes de que el Señor la rescatara, dedicó su vida a dar rienda suelta a sus placeres aún teniendo conocimiento de la verdad.
Pero su vida fue transformada por completo tras conocer a Jesús, quien hizo de ella algo nuevo para usarla para su reino.
Hoy día, Diomery Guzman es una predicadora de la palabra de Dios y testifica para hacerle entender a las personas cuan grande es nuestra necesidad de Dios.