Elizabeth Jovel una ex bruja convertida al Cristo y libre de toda atadura testifica como los brujos envían cáncer al cuerpo de las personas a través de trabajos y conjuros.
Los espíritus malignos trabajan en la oscuridad y son conjurados y se le son dadas ofrendas para que ellos puedan trabajar.
Elizabeth cuenta que los hechiceros toman toda la información personal de la persona que va a ser atacada, convocan deidades espirituales y les ofrecen viseras de animales dependiendo del área al que quieren enviar el cáncer.
Sin embargo, a pesar de todas los conjuros que hagan los hechiceros hay un Dios mas grande que cualquier espíritu; Él es mas grande que cualquier cosa que quiera atacar nuestra vida.