Las drogas y las pandillas son mundos muy prometedores, pero que lamentablemente tienen finales poco agradables. Dios toma la iniciativa de adentrarse en estos ambientes para rescatar a personas con el fin de que le conozcan y le sirvan.
Bernie Álvarez nos cuenta en el siguiente vídeo un poco de su impactante testimonio, de cómo Dios lo rescató de las drogas, los conflictos y la muerte, para convertirlo en uno de sus hijos.
Según cuenta, creció en un hogar donde sus padres tenían una buena posición económica, pues su progenitor contaba con un alto cargo en un organismo judicial de su ciudad.
No obstante, comenzaron a llegar los problemas una vez que su padre empezó a tener romances con otras mujeres, fracturando así su familia y causando divisiones entre los integrantes del vínculo.
Para sobrellevar la carga de lo experimentado en casa, Bernie empieza a irse a la calle, y aunque en primera instancia no lo hacía con malicia, las malas influencias fueron rodeándolo hasta cambiarlo negativamente.
Su estadía en la calle lo volvió un joven frío y peligroso, consumiendo drogas, asaltando personas, disparando armas y muchas otras experiencias más. Llegando a ser baleado y metido en la cárcel antes de los 18 años de edad.
Si bien tuvo una vida marcada por desgracias y oscuridad, su familia no dejó de orar por él y tiempo más tarde tendría un encuentro con Jesucristo que lo haría arrepentirse y entregarle su vida a Dios.
Hoy día testifica de las maravillas del Señor y se desempeña como evangelista, advirtiendo sobre los peligros de la calle y las mentiras que usa el enemigo para atraer a los jóvenes. ¡Un testimonio que te edificará, no dejes de verlo!